
El Yen japonés se depreció en todos los ámbitos el viernes. Las preocupaciones sobre la fractura geopolítica con China y las dudas sobre el momento del próximo aumento de tasas por parte del Banco de Japón (BoJ) han impulsado al USD/JPY más de un 0.5% en el día, probando sus niveles más altos en los últimos 12 meses, en 157.75.
El Dólar estadounidense se está negociando firme, con el apetito por el riesgo moderado. Los inversores están conteniendo la respiración, a la espera de la decisión de la Corte Suprema de EE.UU. sobre la legalidad de los aranceles comerciales del presidente estadounidense Donald Trump, con abogados corporativos preparando reclamaciones de reembolso por 150.000 millones de dólares en caso de que el jurado falle en su contra.
Aparte de eso, las Nóminas no Agrícolas de EE.UU. de diciembre mostrarán el primer informe completo de empleo tras el mayor cierre del gobierno de EE.UU. en la historia. Se espera que la creación de empleo haya sido moderada, aunque se prevé que el desempleo disminuya. Sin embargo, no se espera que los datos aclaren las dudas sobre el calendario de recortes de tasas de la Reserva Federal de EE.UU. (Fed).
Los datos de Japón revelaron que el Gasto de los Hogares repuntó inesperadamente en noviembre, apuntando a una recuperación significativa en el consumo, y el Índice Económico Adelantado mejoró a su mejor lectura en los últimos 18 meses. Sin embargo, los datos no lograron detener la hemorragia del Yen japonés.
El Yen japonés (JPY) es una de las divisas más negociadas del mundo. Su valor viene determinado en líneas generales por la marcha de la economía japonesa, pero más concretamente por la política del Banco de Japón, el diferencial entre los rendimientos de los bonos japoneses y estadounidenses o el sentimiento de riesgo entre los operadores, entre otros factores.
Uno de los mandatos del Banco de Japón es el control de divisas, por lo que sus movimientos son clave para el Yen. El BoJ ha intervenido directamente en los mercados de divisas en ocasiones, generalmente para bajar el valor del Yen, aunque se abstiene de hacerlo a menudo debido a las preocupaciones políticas de sus principales socios comerciales. La actual política monetaria ultralaxa del BoJ, basada en estímulos masivos a la economía, ha provocado la depreciación del Yen frente a sus principales pares monetarios. Este proceso se ha exacerbado más recientemente debido a una creciente divergencia de políticas entre el Banco de Japón y otros bancos centrales principales, que han optado por aumentar bruscamente los tipos de interés para luchar contra niveles de inflación de décadas.
La postura del Banco de Japón de mantener una política monetaria ultralaxa ha provocado un aumento de la divergencia política con otros bancos centrales, en particular con la Reserva Federal estadounidense. Esto favorece la ampliación del diferencial entre los bonos estadounidenses y japoneses a 10 años, lo que favorece al Dólar frente al Yen.
El Yen japonés suele considerarse una inversión de refugio seguro. Esto significa que en tiempos de tensión en los mercados, los inversores son más propensos a poner su dinero en la moneda japonesa debido a su supuesta fiabilidad y estabilidad. En épocas turbulentas, es probable que el Yen se revalorice frente a otras divisas en las que se considera más arriesgado invertir.