
El precio del Oro en euros registra ganancias por segunda jornada consecutiva tras cerrar ayer miércoles en 4.411€, ganando un 0.54% en el día.
La onza de Oro en euros mantiene el tono positivo este jueves tras subir en la sesión asiática de un mínimo diario de 4.407€ a un máximo del día en 4.470€. Al mediodía europeo, el XAU/EUR cotiza sobre 4.446,19€, ganando un 0.79% en lo que llevamos de jornada.
De un año a esta parte, el precio del Oro en euros ha ganado un 64.54%.
El Oro se ve impulsado en los últimos dos días por la ampliación de un conflicto que repercute sobre un mayor número de países este jueves. Si ayer se conocía que un dron iraní había sido derribado por la OTAN en el espacio aéreo turco, hoy otro ataque con drones iranís ha afectado a Azerbaiyán, dejando varios heridos, mientras Qatar ha denunciado un ataque con misiles. Por otra parte, Italia se ha unido al envío de buques de Francia, España y Países Bajos para proteger Chipre.
En la Eurozona, los datos mixtos de las ventas minoristas no han ayudado al Euro a repuntar. El indicador cayó un 0.1% mensual en enero tras haber subido un 0.2% en diciembre, decepcionando las expectativas de crecimiento del 0.3%. A nivel interanual, las ventas minoristas mejoraron previsiones, subiendo un 2% frente al 1.8% previo y el 1.7% previsto.
Con la tendencia general al alza en todas las temporalidades, el Índice de Fuerza Relativa (RSI) de 14 días se mueve alrededor de 50 en gráficos de una y cuatro horas, sugiriendo una consolidación del precio actual en las próximas horas.
Al alza, un regreso firme por encima de 4.500€ podría llevar al XAU hacia la zona de máximos de un mes alcanzada el lunes alrededor de 4.629€. Por encima espera el máximo histórico de 4.674€ alcanzado a finales de enero.
En dirección sur, el soporte principal espera en la zona que comprende el mínimo de nueve días registrado el martes en 4.329€ y la media móvil de 100 días en el gráfico de 4 horas en 4.334€. Un quiebre de este nivel apuntaría hacia la zona de 4.090/4.100€, que ejerció de contención a mediados de febrero.
El Oro ha desempeñado un papel fundamental en la historia de la humanidad, ya que se ha utilizado ampliamente como depósito de valor y medio de intercambio. En la actualidad, aparte de su brillo y su uso para joyería, el metal precioso se considera un activo refugio, lo que significa que se considera una buena inversión en tiempos turbulentos. El Oro también se considera una cobertura contra la inflación y la depreciación de las divisas, ya que no depende de ningún emisor o gobierno concreto.
Los bancos centrales son los mayores tenedores de Oro. En su objetivo de respaldar sus divisas en tiempos turbulentos, los bancos centrales tienden a diversificar sus reservas y a comprar Oro para mejorar la percepción de fortaleza de la economía y de la divisa. Unas reservas de Oro elevadas pueden ser una fuente de confianza para la solvencia de un país. Los bancos centrales añadieron 1.136 toneladas de Oro por valor de unos 70.000 millones de dólares a sus reservas en 2022, según datos del Consejo Mundial del Oro. Se trata de la mayor compra anual desde que existen registros. Los bancos centrales de economías emergentes como China, India y Turquía están aumentando rápidamente sus reservas de Oro.
El Oro tiene una correlación inversa con el Dólar estadounidense y los bonos del Tesoro de EE.UU., que son los principales activos de reserva y refugio. Cuando el Dólar se deprecia, el precio del Oro tiende a subir, lo que permite a los inversores y a los bancos centrales diversificar sus activos en tiempos turbulentos. El Oro también está inversamente correlacionado con los activos de riesgo. Un repunte en el mercado bursátil tiende a debilitar el precio del Oro, mientras que las ventas masivas en los mercados de mayor riesgo tienden a favorecer al metal precioso.
El precio del Oro puede moverse debido a una amplia gama de factores. La inestabilidad geopolítica o el temor a una recesión profunda pueden hacer que el precio del Oro suba rápidamente debido a su condición de activo refugio. Como activo sin rendimiento, el precio del Oro tiende a subir cuando bajan los tipos de interés, mientras que el encarecimiento del dinero suele lastrar al metal amarillo. Aun así, la mayoría de los movimientos dependen de cómo se comporte el Dólar estadounidense (USD), ya que el activo se cotiza en dólares (XAU/USD). Un Dólar fuerte tiende a mantener controlado el precio del Oro, mientras que un Dólar más débil probablemente empuje al alza los precios del Oro.