
El precio del Oro en euros retrocede tras cuatro jornadas consecutivas de ganancias que culminaron el lunes con un cierre en 4.441€, ganando un importante 2.71% en el día.
Este martes, la onza de Oro en euros abrió la sesión asiática alcanzando un nuevo máximo del mes de febrero en 4.451€, pero inmediatamente retrocedió a un suelo diario de 4.367€. En la segunda parte del día, el XAU/EUR cotiza sobre 4.380,40€, perdiendo un 1.38% en lo que llevamos de jornada.
De un año a esta parte, el precio del Oro en euros ha ganado un 56.75%.
El presidente Donald Trump ha dado un paso atrás con los aranceles anunciados el pasado sábado, que se suponía serían del 15%. Este martes han entrado en vigor, tal como el presidente estadounidense afirmó, pero la aplicación será del 10%, un cinco por ciento menos de lo anunciado. La subida del Oro ha retrocedido tras conocerse la noticia a la espera de los próximos movimientos del presidente estadounidense.
El retroceso del precio del Oro frente al Euro se ve limitado, en todo caso, por las tensiones geopolíticas. Tras cumplirse cuatro años de la invasión rusa de Ucrania, Rusia ha reconocido que no detendrá la guerra frente a Ucrania, alegando que aún no ha logrado sus objetivos.
A la espera de retomar las negociaciones para frenar el programa nuclear iraní, la tensión continúa en la región, con un amplio despliegue militar estadounidense que podría derivar en una intervención militar en Irán.
Mientras la tendencia se mantiene alcista en todas las temporalidades, el Índice de Fuerza Relativa (RSI) de 14 días ha cruzado por debajo de 50 en el gráfico de una hora, respaldando la reciente corrección, que podría extenderse a muy corto plazo.
A la baja, el primer soporte aparece en la media móvil de 100 días en el gráfico de 1 hora en 4.296€. Por debajo, un quiebre consistente de 4.095/4.100€ (suelo de la semana pasada) podría llevar al Oro hacia los 4.000€.
Al alza, la primera resistencia aparece en la zona de 4.400€. Más arriba espera el techo de finales de enero cerca de 4.560€ y posteriormente los máximos históricos registrados en este 2026 alrededor de 4.675€.
El Oro ha desempeñado un papel fundamental en la historia de la humanidad, ya que se ha utilizado ampliamente como depósito de valor y medio de intercambio. En la actualidad, aparte de su brillo y su uso para joyería, el metal precioso se considera un activo refugio, lo que significa que se considera una buena inversión en tiempos turbulentos. El Oro también se considera una cobertura contra la inflación y la depreciación de las divisas, ya que no depende de ningún emisor o gobierno concreto.
Los bancos centrales son los mayores tenedores de Oro. En su objetivo de respaldar sus divisas en tiempos turbulentos, los bancos centrales tienden a diversificar sus reservas y a comprar Oro para mejorar la percepción de fortaleza de la economía y de la divisa. Unas reservas de Oro elevadas pueden ser una fuente de confianza para la solvencia de un país. Los bancos centrales añadieron 1.136 toneladas de Oro por valor de unos 70.000 millones de dólares a sus reservas en 2022, según datos del Consejo Mundial del Oro. Se trata de la mayor compra anual desde que existen registros. Los bancos centrales de economías emergentes como China, India y Turquía están aumentando rápidamente sus reservas de Oro.
El Oro tiene una correlación inversa con el Dólar estadounidense y los bonos del Tesoro de EE.UU., que son los principales activos de reserva y refugio. Cuando el Dólar se deprecia, el precio del Oro tiende a subir, lo que permite a los inversores y a los bancos centrales diversificar sus activos en tiempos turbulentos. El Oro también está inversamente correlacionado con los activos de riesgo. Un repunte en el mercado bursátil tiende a debilitar el precio del Oro, mientras que las ventas masivas en los mercados de mayor riesgo tienden a favorecer al metal precioso.
El precio del Oro puede moverse debido a una amplia gama de factores. La inestabilidad geopolítica o el temor a una recesión profunda pueden hacer que el precio del Oro suba rápidamente debido a su condición de activo refugio. Como activo sin rendimiento, el precio del Oro tiende a subir cuando bajan los tipos de interés, mientras que el encarecimiento del dinero suele lastrar al metal amarillo. Aun así, la mayoría de los movimientos dependen de cómo se comporte el Dólar estadounidense (USD), ya que el activo se cotiza en dólares (XAU/USD). Un Dólar fuerte tiende a mantener controlado el precio del Oro, mientras que un Dólar más débil probablemente empuje al alza los precios del Oro.