Presidente argentino camina en medio de tensiones entre Estados Unidos y el Reino Unido por Malvinas
Por Leila Miller
BUENOS AIRES, 28 abr (Reuters) - El presidente argentino Javier Milei, un libertario que ha citado a la exprimera ministra británica Margaret Thatcher como un modelo político, endureció recientemente su discurso público sobre las Islas Malvinas, un contraste con el enfoque moderado previo con el que buscaba estrechar lazos con Occidente.
A diferencia de sus predecesores de centroizquierda, que reafirmaban sistemáticamente la soberanía argentina sobre las islas del Atlántico Sur, Milei, quien ha abogado por negociaciones bilaterales con Gran Bretaña, ha sido criticado por no dar suficiente énfasis al tema.
Sin embargo, el viernes, horas después de que Reuters informara en exclusiva que un correo electrónico interno del Pentágono sugería revisar la posición de Estados Unidos sobre el archipiélago en disputa como represalia por la postura de Gran Bretaña sobre la guerra con Irán, Milei publicó un mensaje contundente en X, afirmando que las Malvinas "fueron, son y siempre serán argentinas".
Argentina ha afirmado durante mucho tiempo que heredó las islas de España tras su independencia en 1816 y que Gran Bretaña tomó el control en 1833 mediante un acto colonial ilegal. Bajo el gobierno de Thatcher, Gran Bretaña y Argentina libraron una breve guerra por las islas en 1982, en la que murieron 649 militares argentinos y 255 británicos, tras la fallida invasión argentina.
Cuatro décadas después, las islas aún despiertan profundas emociones en Argentina, donde el recuerdo de la guerra se plasma en los muros de Buenos Aires con retratos de héroes caídos y donde algunos clubes deportivos prohíben ropa con la bandera británica. Un feriado nacional conmemora el aniversario de la guerra.
La reciente tensión entre Estados Unidos y el Reino Unido ofrece a Milei una posible oportunidad para movilizar a su electorado, ya que sus índices de aprobación caen a mínimos históricos, lastrados por la creciente inflación mensual y los escándalos de corrupción. Según los expertos, esta causa podría ser un tema que el presidente podría intentar amplificar.
"La lucha por las Malvinas es una obsesión nacional en Argentina, y no hay ninguna ventaja en restarle importancia", afirmó Benjamin Gedan, director del programa de América Latina del Centro Stimson en Washington.
"Aunque Milei no se caracteriza por congraciarse con sus oponentes, podría encontrar en las Malvinas una oportunidad irresistible para impulsar su popularidad mediante un movimiento de unidad nacional", agregó.
Un portavoz de Milei no respondió a la solicitud de comentarios.
"AVANCES COMO NUNCA SE HAN HECHO"
Milei ya había generado dudas sobre su determinación respecto de las islas. Durante su campaña presidencial, elogió a su compañera liberal Thatcher, quien ordenó la operación militar para recuperar las Malvinas, como una de las "grandes líderes" del mundo, lo que provocó la condena de veteranos que afirmaron que no mostró respeto por los caídos.
En una entrevista con la BBC en 2024, Milei criticó a los políticos que "se jactan" de la soberanía sin obtener resultados. Posteriormente, provocó reacciones negativas al afirmar que Argentina desea que los isleños "algún día decidan votar por nosotros", haciéndose eco de la postura británica de que los residentes tienen derecho a la autodeterminación.
En 2013, los isleños votaron abrumadoramente en un referéndum a favor de permanecer bajo dominio británico.
Sin embargo, la semana pasada el presidente declaró en una entrevista con una plataforma de streaming que Argentina estaba "avanzando como nunca antes" en el tema de las islas.
Guillermo Carmona, exsecretario de la oficina de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur del Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina durante el anterior gobierno de centroizquierda, afirmó que era el momento para que Argentina "aprovechara las fisuras que se están generando".
Tradicionalmente, Estados Unidos ha evitado tomar partido en la cuestión de la soberanía de las islas, pero reconoce que están administradas por Gran Bretaña.
Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, quien se ha referido a Milei como su "presidente favorito", podría haber participado como un tercero en cualquier negociación entre Argentina y Gran Bretaña, pero, según Gedan, la carta filtrada del Pentágono hace que esa posibilidad sea menos probable ahora, ya que Washington ha mostrado su posible favoritismo hacia Argentina.
Por el momento, a pesar del revuelo político, es improbable que el statu quo cambie, según los analistas.
"Me resulta difícil pensar que Estados Unidos pueda obligar a Gran Bretaña a modificar su posición si cambia la suya, dado que Gran Bretaña es un aliado estratégico de Estados Unidos", afirmó el historiador argentino Federico Lorenz.
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