
El USD/MXN ha subido este martes desde un mínimo diario de 17.15 a un máximo de dos días en 17.22, impulsado por la mejora general del Dólar en el mercado de divisas. El par cotiza en estos momentos sobre 17.20, ganando un 0.22% en lo que llevamos de jornada.
Estados Unidos ha vuelto a abrir sus mercados tras el fin de semana extendido al lunes por la festividad del Día de los Presidentes.
En la agenda económica del país, se esperaba la publicación de la media de 4 semanas de la creación de empleo privado ADP para el 31 de enero. El dato ha mostrado que en las 4 semanas que van hasta el mencionado 31 de enero se crearon de media 10.300 puestos de trabajo, muy por encima de los 7.800 anteriores, que además han sido revisados al alza desde 6.500.
El otro dato destacado del día era el índice Empire manufacturero de la Fed de Nueva York, que ha retrocedido a 7.1 puntos en febrero desde los 7.7 de enero, pero ha mejorado las expectativas que lo empujaban a 6 puntos.
La mejora de los datos respecto a las previsiones del mercado ha impulsado al Índice del Dólar (DXY) al alza, elevándolo a un máximo de ocho días en 97.40.
En lo que resta de jornada, los operadores estarán pendientes de las declaraciones de varios miembros de la Reserva Federal de EE.UU., como Mary Daly y Michael Barr.
En México, el ministro de economía mexicano Marcelo Ebrard, se ha encontrado con el ministro de comercio canadiense Dominic Leblanc, con el objetivo de establecer un acuerdo de colaboración futura que incluirá inversiones en puertos e infraestructuras, entre otros aspectos, en paralelo al T-MEC.
Aunque la tendencia general manteniéndose firmemente bajista a medio y largo plazo, el Índice de Fuerza Relativa (RSI) de 14 días se sitúa por encima de 50 en el gráfico de una y 4 horas, sugiriendo un breve repunte en el USD/MXN a muy corto plazo.
Al alza, la resistencia inicial espera en 17.26, media móvil de 100 días en gráficos de 4 horas. Por encima, la siguiente barrera a superar está en el máximo de febrero en 17.57, y más arriba en la zona de 18.00/18.05, donde están los niveles más altos en lo que va de año.
El soporte principal espera en el suelo de 20 meses alcanzado el 29 de enero en 17.11. Un quiebre por debajo de este nivel podría provocar una caída hacia la zona psicológica de 17.00 y a los mínimos de mayo de 2024 en 16.90.
El Peso mexicano (MXN) es la moneda más comercializada entre sus pares latinoamericanas. Su valor está ampliamente determinado por el desempeño de la economía mexicana, la política del banco central del país, la cantidad de inversión extranjera en el país e incluso los niveles de remesas enviadas por los mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en los Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden afectar al MXN: por ejemplo, el proceso de nearshoring (o la decisión de algunas empresas de reubicar la capacidad de fabricación y las cadenas de suministro más cerca de sus países de origen) también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país se considera un centro de fabricación clave en el continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, ya que México es un exportador clave de la materia prima.
El objetivo principal del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables (en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%). Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tasas de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intentará controlarla subiendo las tasas de interés, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas, enfriando así la demanda y la economía en general. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN.
La publicación de datos macroeconómicos es clave para evaluar el estado de la economía y puede tener un impacto en la valuación del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana fuerte, basada en un alto crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza es buena para el MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que puede alentar al Banco de México (Banxico) a aumentar las tasas de interés, en particular si esta fortaleza se acompaña de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como moneda de mercado emergente, el Peso mexicano (MXN) tiende a subir durante períodos de riesgo, o cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por lo tanto, están ansiosos por participar en inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencia del mercado o incertidumbre económica, ya que los inversores tienden a vender activos de mayor riesgo y huir a los refugios seguros más estables.