Una encuesta de Reuters publicada el 12 de marzo muestra que los economistas esperan que el Banco de Inglaterra (BoE) mantenga las tasas de interés sin cambios en su próxima reunión en marzo.
El 85% de los economistas espera que la tasa bancaria se mantenga en 3.75% el 19 de marzo, frente al 35% en la encuesta de febrero. La previsión mediana indica una reducción de la tasa bancaria a 3.25% para finales de septiembre, con expectativas de que se mantenga allí hasta al menos finales de 2026.
En el último Informe de Política Monetaria del BoE publicado el 5 de febrero, los responsables de la política proyectaron que la inflación del IPC se desacelerará al 2.1% en el segundo trimestre de 2026. Pero eso es antes de que comenzara la guerra en Irán. El BoE se reunirá nuevamente el 18 de marzo y anunciará su decisión el 19 de marzo, mientras que el próximo Informe de Política Monetaria no estará disponible hasta la reunión del 30 de abril.
El Banco de Inglaterra (BoE) decide la política monetaria del Reino Unido. Su principal objetivo es lograr la estabilidad de los precios, es decir, una tasa de inflación constante del 2%. Su instrumento para lograrlo es el ajuste de las tasas básicos de préstamo. El BoE fija el tipo al que presta a los bancos comerciales y al que los bancos se prestan entre sí, determinando el nivel de los tipos de interés en la economía en general. Esto también influye en el valor de la Libra esterlina (GBP).
Cuando la inflación supera el objetivo del Banco de Inglaterra, éste responde subiendo los tipos de interés, lo que encarece el acceso al crédito para los ciudadanos y las empresas. Esto es positivo para la Libra esterlina, ya que unos tipos de interés más altos hacen del Reino Unido un lugar más atractivo para que los inversores mundiales inviertan su dinero. Cuando la inflación cae por debajo del objetivo, es señal de que el crecimiento económico se está ralentizando, y el Banco de Inglaterra considerará la posibilidad de bajar los tipos de interés para abaratar el crédito con la esperanza de que las empresas pidan prestado para invertir en proyectos que generen crecimiento, lo que es negativo para la Libra esterlina.
En situaciones extremas, el Banco de Inglaterra puede aplicar una política denominada Quantitative Easing (QE). El QE es el proceso por el cual el BoE aumenta sustancialmente el flujo de crédito en un sistema financiero atascado. El QE es una política de último recurso cuando la bajada de los tipos de interés no logra el resultado necesario. El proceso de QE implica que el Banco de Inglaterra imprima dinero para comprar activos, normalmente bonos del Estado o bonos corporativos con calificación AAA, de bancos y otras instituciones financieras. El QE suele traducirse en un debilitamiento de la Libra esterlina.
El endurecimiento cuantitativo (QT) es el reverso del QE, y se aplica cuando la economía se está fortaleciendo y la inflación empieza a subir. Mientras que en el QE el Banco de Inglaterra (BoE) compra bonos del Estado y de empresas a las instituciones financieras para animarlas a conceder préstamos, en el QT el BoE deja de comprar más bonos y deja de reinvertir el principal que vence de los bonos que ya posee. Suele ser positivo para la Libra esterlina.