
24 feb (Reuters) - Estados Unidos impuso a partir del martes un arancel adicional del 10% a todos los productos no cubiertos por exenciones, según un aviso emitido por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés), la tasa anunciada inicialmente por el presidente Donald Trump el viernes en lugar del 15% que prometió un día después.
En respuesta a la sentencia de la Corte Suprema que anuló sus aranceles, justificados por motivos de emergencia, Trump anunció inicialmente un nuevo arancel global temporal del 10%. El sábado dijo que lo aumentaría al 15%.
En un aviso descrito como destinado a "proporcionar orientación sobre la Proclamación Presidencial del 20 de febrero de 2026", la CBP dijo que, aparte de los productos especificados como sujetos a exenciones, las importaciones "estarían sujetas a un arancel ad valorem adicional del 10%".
La medida aumentó la confusión en torno a la política comercial de Estados Unidos, sin que se ofreciera ninguna explicación de por qué se había utilizado la tasa más baja. El Financial Times citó a un funcionario de la Casa Blanca diciendo que el aumento hasta el 15% se produciría más adelante. Reuters no pudo confirmar esta información de inmediato.
La recaudación de los nuevos aranceles comenzó a medianoche, mientras que se suspendió la recaudación de los aranceles anulados por la Corte Suprema. Estos oscilaban entre el 10% y el 50%.
La ley de la Sección 122 permite al presidente imponer los nuevos aranceles durante un máximo de 150 días a todos y cada uno de los países para hacer frente a déficits "grandes y graves" en la balanza de pagos y a "problemas fundamentales de pagos internacionales".
La orden arancelaria de Trump argumentaba que existía un grave déficit en la balanza de pagos en forma de un déficit comercial anual de 1,2 billones de dólares en bienes y un déficit por cuenta corriente del 4% del PIB, así como una inversión del superávit de la renta primaria de Estados Unidos.
El lunes, Trump advirtió a los países que no se retractaran de los acuerdos comerciales recientemente negociados con Estados Unidos, diciendo que, si lo hacían, les impondría aranceles mucho más elevados en virtud de diferentes leyes comerciales.
Japón dijo el martes que había pedido a Estados Unidos que garantizara que su trato bajo el nuevo régimen arancelario sería tan favorable como en el acuerdo existente. Tanto la Unión Europea como Reino Unido han indicado que quieren mantener los acuerdos ya pactados.