
Por Anna Pruchnicka y Dmitry Antonov
KIEV/MOSCÚ, 23 ene (Reuters) - Los negociadores ucranianos y rusos abordarán la cuestión vital del territorio durante dos días de conversaciones en Abu Dabi a partir del viernes, dijo cada parte, sin señales de suavizar sus posiciones para poner fin a una guerra que dura ya cuatro años.
Ucrania está sometida a una creciente presión por parte de Estados Unidos para alcanzar un acuerdo de paz en la guerra desencadenada por la invasión a gran escala de Rusia en febrero de 2022, con Moscú exigiendo a Kiev que ceda toda su zona industrial oriental de Donbás antes de dejar de luchar.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, dijo que la disputa territorial será una de las prioridades de la próxima ronda de conversaciones en Emiratos Árabes Unidos.
"La cuestión del Dombás es clave. Se discutirá cómo las tres partes (...) ven esto en Abu Dabi hoy y mañana", comentó, respondiendo a preguntas en un chat de medios de WhatsApp un día después de reunirse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el Foro Económico Mundial de Davos.
Las conversaciones deberían comenzar el viernes por la noche, dijo un ayudante de Zelenski, y reanudarse el sábado por la mañana.
La exigencia del presidente ruso, Vladimir Putin, de que Ucrania ceda el 20% que aún retiene en la región de Donetsk, en el Donbás -unos 5.000 km2-, es uno de los principales escollos para llegar a un acuerdo. Zelenski se niega a ceder un territorio que Rusia no ha podido capturar en cuatro años de guerra de desgaste.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, indicó el viernes que la insistencia de Rusia en que Ucrania ceda el Donbás es "una condición muy importante".
Una fuente cercana al Kremlin dijo a Reuters que Moscú considera que la llamada "fórmula de Anchorage", que según Moscú fue acordada entre Trump y Putin en una cumbre en agosto, implica que Rusia controle todo el Donbás y congele las actuales líneas del frente en otras partes del este y sur de Ucrania.
Donetsk es una de las cuatro regiones ucranianas que Moscú declaró haberse anexionado en 2022 tras unos referendos rechazados por Kiev y los países occidentales por considerarlos falsos. La mayoría de los países reconocen Donetsk como parte de Ucrania, pero Putin dice que es un territorio ruso "histórico".
GARANTÍAS DE SEGURIDAD
Zelenski comentó el jueves en Davos que las conversaciones de Abu Dabi serán las primeras reuniones trilaterales en las que participarán enviados ucranianos y rusos y mediadores estadounidenses desde que comenzó la guerra.
El año pasado, las delegaciones rusa y ucraniana mantuvieron su primer encuentro cara a cara desde 2022, cuando se reunieron en Estambul. Un alto cargo de la inteligencia militar ucraniana también mantuvo conversaciones con las delegaciones estadounidense y rusa en Abu Dabi en noviembre.
El almirante ruso Igor Kostyukov, jefe de la agencia de inteligencia militar rusa, encabeza el equipo de Moscú en Abu Dabi. La delegación ucraniana está liderada por Rustem Umerov, secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Kiev.
Zelenski también dijo a los periodistas que el acuerdo sobre las garantías de seguridad de Estados Unidos para Kiev está listo y sólo espera de Trump una fecha y un lugar concretos para firmarlo.
Ucrania ha buscado fuertes garantías de seguridad de los aliados occidentales en caso de un acuerdo de paz para evitar que Rusia, que ha mostrado poco interés en poner fin a la guerra, invada de nuevo.
Por su parte, Rusia ha planteado la idea de utilizar la mayor parte de los casi 5.000 millones de dólares de activos rusos congelados en Estados Unidos para financiar una recuperación del territorio ocupado por Moscú dentro de Ucrania. Kiev, respaldado por sus aliados europeos, exige que Rusia le pague una indemnización.
Preguntado por la idea rusa, Zelenski la tachó de "disparate" y añadió: "Por supuesto, lucharemos (por utilizar los activos para Ucrania), y es absolutamente justo respecto al uso de todos los activos congelados (por parte de Ucrania)".
Ucrania está soportando el invierno más duro de la guerra, mientras Rusia inflige fuertes ataques con misiles y drones a su infraestructura energética. Con temperaturas muy por debajo del punto de congelación, cientos de miles de personas en Kiev y otras ciudades han sufrido largos cortes de electricidad y se han quedado sin calefacción.
Ucrania aduce la escalada de ataques rusos a su red energética como prueba de que Putin no tiene ningún interés real en la paz. Moscú afirma que desea una solución diplomática, pero que seguirá trabajando para alcanzar sus objetivos por medios militares mientras la solución negociada siga siendo esquiva.