
COPENHAGUE, 6 ene (Reuters) - Los líderes de las principales potencias europeas hicieron público el martes una declaración conjunta en apoyo de Dinamarca y Groenlandia, afirmando que la isla ártica pertenece a su pueblo, ante el renovado interés del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por hacerse con el territorio.
Trump ha repetido en los últimos días que quiere hacerse con el control de Groenlandia, una idea que expresó por primera vez en 2019 durante su primera presidencia, argumentando que es vital para el Ejército estadounidense y que Dinamarca no ha hecho lo suficiente para protegerla.
El martes, la Casa Blanca dijo que Trump y su equipo están discutiendo las opciones para adquirir Groenlandia y el uso de las Fuerzas Armadas para lograr el objetivo es "siempre una opción".
Una operación militar estadounidense el fin de semana que llevó a la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha reavivado aún más la preocupación entre los aliados de Washington en la OTAN de que Groenlandia pueda enfrentarse a un escenario similar.
Cuando se le preguntó si confiaba en Trump, el ministro de Relaciones Exteriores de Dinamarca, Lars Lokke Rasmussen, respondió que la nación nórdica confía en su pertenencia a la OTAN, de la que es miembro fundador junto con Estados Unidos y otros países.
Rasmussen rechazó las declaraciones anteriores de Trump de que Dinamarca es incapaz de proteger Groenlandia.
"No compartimos esta imagen de que Groenlandia está plagada de inversiones chinas (...) ni que hay buques de guerra chinos por toda Groenlandia", dijo, y añadió que Estados Unidos es bienvenido a invertir más en la isla.
El Gobierno de Groenlandia afirmó que había solicitado una reunión urgente con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, junto con Rasmussen, para discutir la situación.
"Groenlandia pertenece a su gente. Corresponde a Dinamarca y Groenlandia, y sólo a ellos, decidir sobre los asuntos que conciernen a Dinamarca y Groenlandia", indicó una declaración de los líderes de Francia, Alemania, Italia, Polonia, España, Reino Unido y Dinamarca.
Los líderes afirmaron que la seguridad en el Ártico debe lograrse de forma colectiva con los aliados de la OTAN, incluido Estados Unidos.
"La OTAN ha dejado claro que la región del Ártico es una prioridad y los aliados europeos están dando un paso adelante", dijo la declaración. "Nosotros y muchos otros aliados hemos aumentado nuestra presencia, actividades e inversiones, para mantener el Ártico seguro y disuadir a los adversarios".
Groenlandia, la isla más grande del mundo, con una población de 57.000 personas, no es un miembro independiente de la OTAN, pero está cubierta por la pertenencia de Dinamarca a la alianza militar occidental.
La situación estratégica de la isla, entre Europa y Norteamérica, la convierte en un emplazamiento crítico para el sistema estadounidense de defensa contra misiles balísticos. Su riqueza mineral también se alinea con la ambición de Washington de reducir la dependencia de las exportaciones chinas.