
Por Nidal al-Mughrabi y James Mackenzie
EL CAIRO/JERUSALÉN, 13 feb (Reuters) - El grupo armado palestino Hamás señaló el jueves que podría evitarse una crisis que amenaza con desmantelar el acuerdo de cese al fuego en Gaza, a pesar de la incertidumbre sobre el número de rehenes que deben ser liberados el sábado y los desacuerdos sobre el suministro de ayuda.
El cese al fuego de 42 días ha estado a punto de fracasar esta semana debido a las acusaciones de ambas partes de violar el acuerdo sellado el mes pasado con la ayuda de mediadores egipcios y qataríes y el apoyo de Estados Unidos.
Hamás ha dicho que no quiere que el acuerdo fracase, aunque ha rechazado lo que ha calificado de "lenguaje de amenazas e intimidación" por parte del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y del presidente estadounidense, Donald Trump. Ambos han dicho que el cese al fuego debería cancelarse si no se libera a los rehenes.
"En consecuencia, Hamás reafirma su compromiso de aplicar el acuerdo tal y como se firmó, incluido el intercambio de prisioneros según el calendario especificado", dijo Hamás en un comunicado.
El portavoz del Gobierno israelí, David Mencer, dijo más tarde a periodistas que Hamás debe liberar -con vida- a tres rehenes el sábado para que continúe el cese al fuego.
Esta semana, Hamás acusó a Israel de no respetar las estipulaciones que exigían un aumento masivo del envío de ayuda y afirmó que no entregaría a tres rehenes cuya liberación estaba prevista para el sábado hasta que se resolviera esa cuestión.
En respuesta, Netanyahu ordenó llamar a las reservas y amenazó con reanudar las operaciones de combate, suspendidas desde hace casi un mes, si no devolvían los rehenes.
El ministro israelí Avi Dichter, miembro del gabinete de seguridad de Netanyahu, dijo el jueves a la radio pública israelí que no creía que Hamás pudiera salirse del acuerdo.
"Hay un acuerdo, no podrán dar menos de lo que está en el acuerdo", dijo. "No creo que Hamás pueda comportarse de otra manera", agregó.
Fuentes de seguridad egipcias dijeron a Reuters que esperaban que equipos pesados de construcción entraran el jueves y que, si eso ocurría, Hamás liberaría a los rehenes el sábado.
El enfrentamiento entre Israel y Hamás ha amenazado con reavivar su conflicto, que ha devastado Gaza y ha llevado a Oriente Medio al borde de una guerra regional más amplia.
TIENDAS DE CAMPAÑA
Las conversaciones en El Cairo se han centrado en cuestiones como que Israel permita la entrada de casas móviles, tiendas de campaña, suministros médicos y de combustible, y maquinaria pesada necesaria para la retirada de escombros, según Hamás.
Salama Marouf, jefe de la oficina de medios de comunicación del Gobierno de Hamás en Gaza, dijo a Reuters que solo habían llegado al enclave 73.000 de las 200.000 tiendas de campaña necesarias, mientras que hasta ahora no se había permitido la entrada de ninguna casa móvil.
COGAT, la agencia militar israelí que supervisa las entregas de ayuda a Gaza, dijo que hasta el momento se había permitido el ingreso de de 400.000 tiendas, mientras que los países que debían suministrar casas móviles aún no las habían enviado.
Los responsables de la ayuda internacional confirmaron que la asistencia estaba llegando a pesar de los problemas logísticos, aunque advirtieron de que se necesitaba mucha más.
"Hemos visto mejoras en algunos aspectos, pero sin duda la respuesta no es ni de lejos suficiente para satisfacer las necesidades de tantas personas que se enfrentan a tanta pérdida y destrucción", dijo Shaina Low, funcionaria del Consejo Noruego para los Refugiados, en Amán, la capital jordana.
Low agregó que se estaban enviando materiales para construir refugios, a pesar de las restricciones israelíes sobre los denominados materiales de "doble uso", que también podrían utilizarse con fines militares.