Las acciones asiáticas sufrieron otro duro golpe: el Kospi de Corea del Sur cayó más de un 8% y provocó otro disyuntor, mientras que el Brent y el WTI subieron a alrededor de 116 dólares por barril, su mayor ganancia en un día desde 1988.
El oro, la plata, el platino y el paladio cayeron, mientras que el dólar estadounidense subió, lo que demuestra que los inversores están luchando por cash incluso cuando los mercados más amplios se desploman.