Por Humeyra Pamuk y Alan Charlish
BUDAPEST, 8 abr (Reuters) - El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, afirmó el miércoles que el presidente de Ucrania hizo comentarios "escandalosos" sobre el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, haciéndose eco de las acusaciones de Budapest de que Kiev estaba utilizando el suministro energético para intentar influir en las elecciones de ese país.
Las declaraciones de Vance se produjeron durante una visita a Budapest destinada a impulsar las posibilidades del nacionalista Orbán, quien se enfrenta al mayor desafío de sus 16 años en el poder en unas elecciones del 12 de abril consideradas cruciales para la influencia de los partidarios del movimiento MAGA de Donald Trump en Europa.
Las tensas relaciones de Hungría con Ucrania han cobrado protagonismo en la campaña electoral, y Budapest acusa a Kiev de detener de forma deliberada el flujo de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba en un intento por influir en los comicios. Kiev dice que el oleoducto fue dañado por un ataque con drones rusos en enero y que lo está reparando lo más rápido posible.
Hungría respondió bloqueando un préstamo de la Unión Europea de 90.000 millones de euros (105.000 millones de dólares) destinado a Ucrania, lo que llevó al presidente ucraniano Volodímir Zelenski a afirmar que podría facilitar la dirección del responsable al ejército ucraniano, que podría "hablar con él en su propio idioma".
En un discurso pronunciado en una universidad húngara, Vance dijo que Orbán le informó de las declaraciones de Zelenski. "Es absolutamente escandaloso. Nunca debería ocurrir que un jefe de Gobierno extranjero (...) amenace al jefe de Gobierno de una nación aliada", comentó.
A continuación, acusó a los medios de aplicar un doble rasero en su cobertura de la supuesta injerencia extranjera en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016 y en los comicios húngaros.
"Ya lo vimos en 2016, cuando muchos medios estadounidenses dijeron que era un auténtico escándalo que el Gobierno ruso comprara unos 500.000 dólares en anuncios de Facebook (...) Eso es influencia extranjera", afirmó.
"Pero lo que no es influencia extranjera es cuando la Unión Europea amenaza con retener miles de millones de dólares a Hungría porque ustedes protegen sus fronteras (...) Lo que no es influencia extranjera es cuando los ucranianos cierran los oleoductos, causando sufrimiento al pueblo húngaro en un intento de influir en unas elecciones", agregó.
(1 dólar = 0,8557 euros)