Por Alexander Cornwell y Trevor Hunnicutt
DUBÁI/TEL AVIV/WASHINGTON, 30 mar (Reuters) - Irán lanzó el lunes varias oleadas de misiles contra Israel y prometió "castigar al agresor", mientras las fuerzas israelíes bombardeaban Teherán y los precios del petróleo subían tras la entrada en la guerra de la milicia yemení de los hutíes.
El ejército israelí dijo que el lunes se habían interceptado dos drones procedentes de Yemen, dos días después de que los hutíes, alineados con Irán, lanzaran misiles contra Israel por primera vez desde el inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, que se ha extendido por toda la región de Oriente Medio.
El ejército israelí afirmó que sus fuerzas tenían como objetivo centros militares en Teherán y que habían lanzado un ataque contra infraestructura en la capital libanesa, Beirut, utilizada por Hezbolá. El grupo libanés respaldado por Irán también lanzó más cohetes contra Israel el lunes, según informaron las autoridades israelíes.
El presidente Donald Trump declaró el domingo que Estados Unidos e Irán se habían reunido "directa e indirectamente" y que los nuevos líderes iraníes —tras el asesinato del líder supremo de Irán el 28 de febrero— se habían mostrado "muy razonables".
No obstante, también ha estado enviando más tropas estadounidenses a la región, lo que ha llevado al presidente del Parlamento iraní a acusar a Washington de enviar mensajes sobre posibles negociaciones mientras planea una invasión terrestre y de provocar una mayor resistencia por parte de Teherán.
IRÁN, DESAFIANTE
El ministro de Defensa en funciones de Irán, Mayid Ibn-i Reza, según la agencia de noticias iraní IRNA, dijo el lunes a su homólogo turco que Teherán seguiría "castigando a los agresores, creando disuasión y asegurando que la guerra no se repita".
La guerra, que dura ya un mes, se ha extendido por toda la región, ha causado miles de muertos, ha provocado la mayor interrupción jamás vista en el suministro energético y ha afectado a la economía mundial.
Los precios del petróleo ampliaban sus ganancias el lunes: los futuros del crudo Brent LCOc1 subían un 2,8%, hasta casi 116 dólares el barril a las 0933 GMT.
El cierre efectivo del estrecho de Ormuz por parte de Irán ha perturbado gravemente los mercados energéticos, ya que es una vía de paso para aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado.
Los ataques hutíes contra Israel aumentan la posibilidad de que puedan atacar y bloquear una segunda ruta marítima importante, el estrecho de Bab el-Mandeb.
El Financial Times informó el domingo de que Trump dijo que EEUU podría tomar la isla de Jarg, desde donde Irán exporta gran parte de su petróleo, pero también que podría producirse un alto el fuego rápidamente. Tomar el control de Jarg requeriría tropas terrestres.
"CONVERSACIONES SIGNIFICATIVAS"
Pakistán, que actúa como intermediario entre Teherán y Washington, afirmó que se estaba preparando para acoger "conversaciones significativas" en los próximos días con el objetivo de poner fin a la guerra. No estaba claro si Estados Unidos e Irán habían acordado asistir.
"Creo que llegaremos a un acuerdo con ellos, estoy bastante seguro, pero es posible que no", declaró Trump a los periodistas el domingo por la tarde mientras viajaba a bordo del Air Force One hacia Washington.
Trump afirmó que creía que EEUU ya había logrado un "cambio de régimen" en Teherán tras los ataques aéreos que acabaron con la vida del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, y otros altos cargos, y señaló en dos ocasiones que sus sustitutos parecían "razonables". Jamenei fue sustituido por su hijo, Mojtabá Jamenei.
Trump también tiene la opción de lanzar una ofensiva terrestre. El Departamento de Defensa de EEUU ha enviado miles de soldados a Oriente Medio, pero no ha aprobado ninguno de esos planes, según múltiples medios de comunicación.
ATAQUES ISRAELÍES
Cuatro semanas de bombardeos estadounidenses e israelíes no han logrado silenciar las baterías de misiles y drones de Irán, y este país ha sustituido a los líderes fallecidos en los ataques. Irán confirmó el lunes la muerte del comandante de la Armada de la Guardia Revolucionaria, Alireza Tangsiri, varios días después de que Israel anunciara que había sido abatido.
Kuwait afirmó el lunes que había interceptado cinco drones en zonas bajo su protección. El Ministerio de Defensa iraquí informó de que la base aérea de Mohamad Alaa, situada junto al Aeropuerto Internacional de Bagdad, fue alcanzada por cohetes en la madrugada del lunes, lo que destruyó un avión pero no causó víctimas.
Las aerolíneas de todo el mundo han comenzado a subir las tarifas y a reducir la capacidad para hacer frente al aumento del precio del petróleo, pero los analistas económicos afirman que la capacidad del sector para seguir siendo rentable podría depender de si los consumidores dejan de volar, en un momento en que los costes energéticos amenazan los presupuestos familiares.
La mayoría de los estadounidenses se opone a la guerra y una escalada militar, que podría provocar una crisis prolongada, probablemente lastraría aún más los índices de aprobación de Trump, ya de por sí bajos, de cara a las elecciones de mitad de mandato al Congreso de noviembre.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró el domingo que había ordenado al ejército ampliar aún más sus operaciones en el sur de Líbano, alegando el continuo lanzamiento de cohetes por parte de Hezbolá.
Israel ha afirmado que se apoderará de una parte del sur de Líbano para crear una "zona de seguridad" contra Hezbolá, lo que aviva los temores de Líbano de que se produzca una ocupación militar israelí que pudiera agravar la inestabilidad y provocar nuevos desplazamientos.
La organización de derechos humanos HRANA afirma que han muerto cerca de 3.500 personas en Irán, incluidos 1.550 civiles, mientras que las autoridades libanesas indican que allí han fallecido cerca de 1.240 personas. Más de 400 combatientes de Hezbolá han muerto desde que dispararon contra Israel el 2 de marzo, según informaron fuentes a Reuters, pero no está claro si la cifra oficial de muertos incluye a esos combatientes.
Al menos 100 personas han perdido la vida en Irak y 13 militares estadounidenses han fallecido.