Por Anna Hirtenstein
LONDRES, 13 mar (Reuters) - Los precios del crudo prolongaban su alza el viernes y se encaminaban hacia ganancias semanales, ya que las interrupciones en el golfo Pérsico por la guerra en Oriente Medio opacaban a las medidas adoptadas por Estados Unidos y la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para aliviar las preocupaciones sobre el suministro.
A las 0918 GMT, los futuros del Brent para mayo LCOc1 subían 88 centavos, o un 0,9%, a 101,34 dólares el barril, en camino a un aumento semanal del 9%. El West Texas Intermediate en Estados Unidos para abril (WTI) CLc1 avanzaba 26 centavos, o un 0,3%, a 95,99 dólares, lo que supone una mejora del 6% en la semana.
Washington emitió una licencia de 30 días para que los países compren crudo y productos petrolíferos rusos varados en el mar. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, dijo que es una medida que busca estabilizar los mercados energéticos mundiales, agitados por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
"El petróleo ruso ya se estaba enviando a los compradores; esto no supone un aumento de barriles en el mercado", dijo Bjarne Schieldrop, de SEB. "El mercado está empezando a preocuparse mucho por la posibilidad de que esta (guerra) se prolongue. El gran temor es que se produzcan daños graves en la infraestructura petrolera, lo que supondría una pérdida duradera del suministro".
El anuncio sobre el petróleo ruso se produjo un día después de que el Departamento de Energía estadounidense dijo que Washington liberará 172 millones de barriles de crudo de su Reserva Estratégica para ayudar a frenar la subida vertiginosa de los precios.
Ese plan se coordinó con la AIE, que acordó liberar una cifra récord de 400 millones de barriles de petróleo de las reservas estratégicas, incluida la contribución de Estados Unidos.
Sin embargo, el alivio pasajero provocado por la liberación de la AIE se vio truncado por una nueva escalada de los riesgos en Oriente Medio, según señaló el analista de IG Tony Sycamore en una nota.
El nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, afirmó que su país seguirá luchando y mantendrá cerrado el estrecho de Ormuz como medida de presión contra Estados Unidos e Israel.