
25 feb (Reuters) - Irak podría casi duplicar la producción del yacimiento petrolero West Qurna 2 a 800.000 barriles diarios (bpd), debido a que Chevron CVX.N ha iniciado negociaciones exclusivas para hacerse cargo de las operaciones de la empresa rusa Lukoil, informó el miércoles el ministro de Petróleo iraquí.
Irak ha estado tratando de aumentar la producción de petróleo y gas, y las grandes petroleras compiten por expandir sus operaciones tras reducirlas durante años de inestabilidad política.
El ministro de Petróleo, Hayan Abdel-Ghani, dijo al canal de televisión kurdo Rudaw que la producción podría aumentar hasta entre 750.000 y 800.000 bpd después de que Chevron se haga cargo de las operaciones en el yacimiento. La empresa estadounidense se ha asegurado las negociaciones exclusivas para hacerse cargo del proyecto.
Irak, el segundo mayor productor del grupo OPEP+, que comprende la Organización de Países Exportadores de Petróleo y aliados como Rusia, tiene previsto aumentar la capacidad de producción de petróleo a más de 6 millones de barriles diarios para 2029.
La producción de Irak ha crecido hasta superar los 4 millones de barriles diarios en 2025, desde los aproximadamente 2,5 millones de barriles diarios que producía antes de la invasión estadounidense en 2003. El país no ha logrado alcanzar los ambiciosos objetivos de hasta 12 millones de barriles diarios prometidos tras la guerra, pero con frecuencia ha superado la cuota acordada con la OPEP+.
Chevron no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios.
El acuerdo ampliaría la presencia de Chevron al darle el control de uno de los yacimientos petroleros más grandes del mundo, que representa casi el 10% de la producción de Irak y alrededor del 0,5% del suministro mundial.
Chevron ya había acordado desarrollar varios yacimientos en el país como parte de su expansión internacional.
La operación con Chevron es la última de una serie de acuerdos con grandes petroleras mundiales como Exxon XOM.N, BP BP.L y TotalEnergies TTEF.PA, en los que Bagdad ofrece condiciones más generosas en un esfuerzo por reforzar la producción.
El acuerdo también podría reforzar las relaciones entre Bagdad y Washington, que amenazó con restringir el acceso de Irak a los ingresos del petróleo si se incluía a grupos respaldados por Irán en el próximo Gobierno.
El acuerdo con Chevron alinea a Irak más estrechamente con los intereses energéticos occidentales, dado que una gran empresa estadounidense sustituye a una empresa rusa sancionada, Lukoil, en el marco de los esfuerzos más amplios por aislar a Moscú por su guerra en Ucrania.
Lukoil declaró fuerza mayor en West Qurna 2 en noviembre, después de que tanto ella como Rosneft fueran objeto de sanciones como parte de la campaña del presidente estadounidense, Donald Trump, para poner fin a la guerra en Ucrania.
Irak destituyó a Lukoil como operador del yacimiento en enero y lo transfirió temporalmente a la empresa estatal Basra Oil Company (BOC).
En enero, el gabinete iraquí anunció que se había aprobado un "acuerdo amistoso" con Lukoil. Según Chevron, el acuerdo definitivo requiere la aprobación del gabinete iraquí y de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos.