Por Wayne Cole
SÍDNEY, 23 mar (Reuters) - Los mercados bursátiles caían en Asia el lunes, mientras que los rendimientos de los bonos estadounidenses alcanzaron máximos de ocho meses, en un contexto en el que Estados Unidos e Irán intercambiaban amenazas cada vez más intensas e Israel se preparaba para "semanas" de combates, lo que provocaba otro repunte en los precios del petróleo.
Irán afirmó el domingo que atacaría los sistemas de energía y agua de sus vecinos del golfo Pérsico si el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llevaba a cabo su amenaza de atacar la red eléctrica iraní en 48 horas, lo que acabó con cualquier esperanza de un pronto fin de la guerra, que ya se encuentra en su cuarta semana.
Trump advirtió a Irán de que tenía dos días para abrir completamente el vital estrecho de Ormuz, que está prácticamente cerrado para la mayoría de los buques y ofrece pocas perspectivas de protección naval para el transporte marítimo.
El Nikkei japonés .N225 caía un 3,5%, lo que eleva las pérdidas de marzo hasta la fecha a más del 12%. El mercado surcoreano .KS11 perdía un 5,8%, lo que supone una caída del 13% en términos mensuales.
El índice de MSCI de acciones de Asia-Pacífico, que no incluye Japón .MIAPJ0000PUS, perdía un 3,2%, mientras que el índice de grandes valores chinos .CSI300 caía un 2,4%.
Los precios del petróleo volvieron a mostrar un comportamiento irregular, con un alza del Brent en el 0,6%, hasta situarse en 112,89 dólares el barril, lo que supone un alza del 55% en lo que va de mes. El crudo estadounidense CLc1 avanzaba un 0,9%, hasta los 98,98 dólares. O/R
La oferta a corto plazo se ha visto favorecida por el hecho de que EEUU permita la venta de petróleo iraní y ruso desde petroleros, pero el creciente riesgo de escasez a largo plazo hace subir los futuros a lo largo de la curva. El Brent de septiembre, por ejemplo, subía 2 dólares hasta los 93,90 dólares, lo que sugiere que los precios altos han llegado para quedarse.
"La guerra podría prolongarse aún durante muchas semanas y hacer que los precios del petróleo suban, digamos, hasta los 150 dólares el barril", dijo Shane Oliver, director de estrategia de inversión de la gestora de fondos AMP. "Y la destrucción constante de las infraestructuras energéticas significa que llevará más tiempo que el suministro vuelva a la normalidad".
"También cabe señalar que las crisis petroleras del pasado se desarrollaron a lo largo de muchos meses en lo que respecta al aumento de los precios del petróleo, a medida que se hacía más evidente el impacto total: duraron unos cuatro meses en 1973 y un año en 1979".
Los analistas de HSBC señalaron que el combustible para aviones en Singapur se ha disparado un 175% este año hasta alcanzar su máximo en varias décadas, mientras que el gas natural licuado asiático ha subido un 130%. El combustible de caldera utilizado en el transporte marítimo se ha disparado, lo que ha elevado el coste del transporte de mercancías, mientras que el aumento de los precios de los fertilizantes encarecerá los alimentos.
El director de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, advirtió de que la crisis era "muy grave" y peor que las dos crisis del petróleo de la década de 1970 juntas.
ADIÓS A LAS BAJADAS DE TIPOS
En Europa, los futuros del EUROSTOXX 50 STXEc1 y los del DAX FDXc1 caían un 1,5%, mientras que los del FTSE FFIc1 bajaban un 1,2%. En Wall Street, los futuros del S&P 500 ESc1 retrocedían un 0,4%, mientras que los del Nasdaq NQc1 perdían un 0,5%.
El impulso inflacionista procedente del sector energético ha hecho que los mercados abandonen las esperanzas de una mayor flexibilización monetaria a nivel mundial y pasen a descontar subidas de tipos en la mayoría de los países desarrollados.
Los futuros 0#FF: han eliminado las expectativas de una relajación de 50 puntos básicos por parte de la Reserva Federal este año, con incluso una pequeña posibilidad de que el próximo movimiento sea al alza. 0#USDIRPR
Este cambio radical hacia una postura más restrictiva ha castigado con dureza a los bonos y ha disparado los rendimientos, lo que ha aumentado los costes de financiación para muchos Gobiernos que ya tienen problemas con el déficit y la deuda.
La perspectiva de unos costes más elevados y una menor demanda de los consumidores ha ensombrecido las perspectivas de beneficios empresariales, mientras que el repunte de los rendimientos ha hecho que las valoraciones en las bolsas parezcan cada vez más elevadas.
La crisis energética, combinada con la presión sobre los presupuestos fiscales derivada del aumento del gasto en defensa, provocó la semana pasada subidas de dos dígitos en los rendimientos de los bonos a nivel mundial.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años US10YT=TWEB alcanzaban un máximo de ocho meses del 4,4150%, tras haber subido 44 puntos básicos desde que comenzó la guerra.
El aumento de la volatilidad en los mercados ha tendido a beneficiar al dólar estadounidense como reserva de liquidez. Además, EEUU es un exportador neto de energía, lo que le confiere una ventaja relativa sobre Europa y gran parte de Asia, que son importadores netos.
El euro se situaba ligeramente a la baja, en 1,1545 dólares EUR=EBS, pero aún lejos de los principales soportes en 1,1409 y 1,1392 dólares.
El dólar se fortalecía un 0,1% frente al yen, situándose en 159,50 JPY=EBS, muy cerca de su máximo de 20 meses de 159,88, con los inversores cautelosos ante la posibilidad de que una ruptura de los 160,00 desencadene una intervención por parte de Japón.
En los mercados de materias primas, el oro caía un 2,6%, hasta los 4.371 dólares la onza XAU=, tras haber perdido terreno ante las expectativas de un aumento en los tipos de interés en todo el mundo. GOL/