PEKÍN, 18 jun (Reuters) - Los futuros de soja de Chicago bajaban el miércoles, en un momento en que los operadores recogían beneficios tras tres días de subidas impulsadas por la fortaleza del aceite de soja y del mercado energético en general, mientras que la incertidumbre arancelaria limitaba las ganancias.
El contrato de soja más activo Sv1 retrocedía un 0,23%, a 10,72 dólares por bushel, aunque seguía cerca de su máximo de un mes.
Las materias primas agrícolas como la soja y el maíz se han visto respaldadas por la subida de los precios de la energía, impulsada por la escalada de la tensión entre Israel e Irán. La subida de los precios del crudo mejora la competitividad del aceite de soja y el maíz como materias primas para biocombustibles.
Los futuros del crudo Brent LCOc1 subían un 0,3%, hasta 76,71 dólares el barril, a las 0440 GMT. Los futuros del crudo estadounidense West Texas Intermediate CLc1 avanzaban un 0,5%, a 75,19 dólares por barril.
Los agentes del mercado siguen de cerca la evolución de la política estadounidense en materia de biocombustibles.
Un proyecto de ley fiscal propuesto el lunes por los republicanos del Senado de Estados Unidos prorrogaría el crédito fiscal para combustibles limpios hasta 2031, pero reduciría su valor en un 20% para los biocombustibles fabricados a partir de materias primas producidas fuera de EEUU.
Los operadores también siguen de cerca la evolución de los aranceles entre Washington y Pekín, el mayor comprador de soja estadounidense.
La decisión de China de reducir el uso de harina de soja en la alimentación animal podría reducir las importaciones de soja en unos 10 millones de toneladas métricas para 2030, lo que aliviaría su dependencia del suministro exterior.
En Brasil, el principal productor, se prevé que las exportaciones de soja alcancen los 14,37 millones de toneladas en junio, frente a los 14,08 millones de toneladas de la semana anterior, según la Asociación Nacional de Exportadores de Cereales de Brasil (ANEC).
Los futuros del maíz avanzaban un 0,17%, hasta 4,32 dólares por bushel, apoyados por la incertidumbre en torno a las condiciones meteorológicas en el Medio Oeste de EEUU, a la espera de previsiones más definitivas.
Los futuros del trigo se revalorizaban un 0,32% a 5,51 dólares por bushel, apoyados por una cosecha de trigo de invierno boreal estadounidense más lenta de lo normal, que alcanzó un 10% de finalización, frente a la media quinquenal del 16%.