Por Giulia Paravicini, Ange Kasongo y Clement Bonnerot
KINSHASA, 3 abr (Reuters) - La República Democrática del Congo está en conversaciones con Estados Unidos para acoger a deportados de otros países, informaron a Reuters dos fuentes gubernamentales en Kinshasa, en lo que sería otro acuerdo de este tipo alcanzado en África.
Las conversaciones, descritas también por tres fuentes de la ONU y dos diplomáticos informados por funcionarios estadounidenses, ponen de relieve la creciente dependencia de Washington de las denominadas "deportaciones a terceros países" para acelerar la expulsión de migrantes que entraron o permanecen en el país sin autorización.
Estos acuerdos suelen negociarse en secreto, con escasa información pública sobre su alcance o condiciones.
Las conversaciones con el Congo coinciden con un esfuerzo del Gobierno de Donald Trump por implementar un acuerdo de paz entre el Congo y Ruanda y otro que garantice el acceso de Estados Unidos a minerales críticos congoleños.
Una fuente de la Organización Internacional para las Migraciones de la ONU, familiarizada con las conversaciones, dijo a Reuters que el plan podría afectar a migrantes de Sudamérica, incluidos venezolanos.
Estados Unidos ha enviado a deportados a naciones africanas como Ghana, Camerún, Guinea Ecuatorial y Esuatini, lo que ha suscitado críticas de expertos jurídicos y grupos de derechos humanos sobre la base legal de los traslados y el trato que reciben los deportados en países que no son los suyos.
Algunos de los migrantes han sido obligados a regresar a sus países de origen a pesar de haber recibido protección judicial en Estados Unidos destinada a evitar que eso sucediera.
Las conversaciones con el Congo aún no han dado lugar a un acuerdo y siguen sin resolverse detalles clave, según las fuentes congoleñas. Aún se desconoce cuándo podrían tener lugar los primeros vuelos de deportación, cuántos migrantes podrían verse afectados o cuáles son sus nacionalidades.
Tampoco está claro qué recibiría el Congo, si es que recibe algo, a cambio de aceptar a los deportados.
Un portavoz del Departamento de Estado afirmó que Washington "no haría comentarios sobre los detalles de nuestras comunicaciones diplomáticas con otros gobiernos".
Un portavoz de la presidencia del Congo no respondió a una solicitud de comentarios.