Por John Kruzel
WASHINGTON, 31 mar (Reuters) - La Corte Suprema de Estados Unidos respaldó el martes un recurso contra una ley de Colorado que prohibía a los psicoterapeutas aplicar "terapias de conversión" para cambiar la orientación sexual o la identidad de género de menores LGBT, dando la razón a un terapeuta cristiano colegiado que impugnó la ley alegando la libertad de expresión.
En un fallo por 8 a 1, los magistrados revocaron la decisión de un tribunal inferior que había confirmado la ley en un caso presentado por Kaley Chiles, quien argumentó que violaba las protecciones de la Primera Enmienda de la Constitución contra la restricción de la libertad de expresión por parte del Gobierno.
El gobernador demócrata de Colorado, Jared Polis, el primer hombre abiertamente gay en ser elegido gobernador de un estado estadounidense y crítico de la terapia de conversión, promulgó la ley en 2019. El Gobierno de Donald Trump respaldó a Chiles en su impugnación de la ley.
La disputa enfrentó la autoridad de Colorado para prohibir una práctica sanitaria que considera insegura e ineficaz contra las protecciones de la libertad de expresión de la Primera Enmienda.
Colorado es uno de las más de dos docenas de estados y del Distrito de Columbia que restringen o prohíben la terapia de conversión para pacientes menores de 18 años.
Colorado había afirmado en los escritos judiciales que fallar a favor de Chiles socavaría la capacidad de los estados para proteger a los pacientes de una atención deficiente.
La ley impugnada prohíbe a los profesionales de la salud mental con licencia intentar cambiar la orientación sexual o la identidad de género de un menor con un resultado predeterminado, con multas de hasta 5.000 dólares por cada infracción.
Esto incluye los intentos de reducir o eliminar la atracción hacia personas del mismo sexo o de cambiar "comportamientos o expresiones de género".
Grupos médicos como la Asociación Estadounidense de Psicología han citado estudios que muestran que este tipo de terapia conversacional se ha asociado con daños, entre ellos una mayor probabilidad de que los menores transgénero intenten suicidarse o se fuguen de casa.
La ley de Colorado sí permite tratamientos que proporcionen "asistencia a una persona que se somete a una transición de género", así como terapias centradas en la "aceptación, el apoyo y la comprensión" para la "exploración y el desarrollo de la identidad".