Por Richa Naidu y Yadarisa Shabong
31 mar (Reuters) - Unilever ULVR.L anunció el martes que se encuentra en negociaciones avanzadas para fusionar su negocio alimentario con el fabricante de especias McCormick MKC.N, en una posible operación que reportaría 15.700 millones de dólares en efectivo y otorgaría a los accionistas el control mayoritario de la entidad fusionada.
Si se lleva a cabo, la operación se estructuraría como un "Fideicomiso Inverso Morris", lo que ofrece ventajas fiscales. Unilever escindiría la división y luego la fusionaría con la empresa propietaria de la salsa picante Cholula. Se espera que los accionistas de Unilever mantengan una participación del 65% en la entidad combinada.
Los analistas de Barclays valoraron el negocio alimentario de Unilever entre 28.000 millones de euros (32.100 millones de dólares) y 31.000 millones de euros, incluida la deuda. Esto, combinado con la capitalización bursátil de McCormick de 14.200 millones de dólares y los 15.700 millones de dólares en efectivo, podría valorar a la nueva entidad combinada en más de 60.000 millones de dólares.
La posible operación supone la mayor apuesta de Fernando Fernández desde que asumió el mando de Unilever en marzo de 2025 y se produce tras completar el año pasado la escisión del negocio de helados de Unilever, valorado en miles de millones de euros y al que pertenecen Ben & Jerry's y Magnum MICCT.AS.
Aunque la unidad de alimentación de Unilever es un negocio de alto margen, el crecimiento de las ventas ha quedado rezagado respecto a los negocios de productos de cuidado personal y belleza de la empresa y ha lastrado su ambición de aumentar las ventas globales del grupo entre un 4% y un 6% a corto plazo.
"Se sigue trabajando para acordar y cerrar una operación y es posible que hoy se alcance un acuerdo, aunque no hay certeza de que se vaya a cerrar una operación", dijo Unilever en un comunicado sobre las conversaciones con McCormick.
Unilever señaló que la fusión propuesta de su negocio de alimentación excluiría determinados activos, incluidas sus operaciones en India.
La empresa lleva años sometida a la presión de los inversores para que se desprenda de sus marcas de alimentación, presión que se ha intensificado desde que se reveló en 2022 que el multimillonario accionista activista Nelson Peltz había adquirido una participación en Unilever. Peltz ha sido vinculado a la salida de dos consejeros delegados, Alan Jope y Hein Schumacher, de quienes los inversores consideraban que no estaban racionalizando la cartera de Unilever con la suficiente rapidez.
El acuerdo con McCormick se suma al programa de recorte de gastos que Unilever lleva en marcha desde 2024, destinado a ahorrar unos 800 millones de euros en costes durante los próximos tres años.
(1 dólar = 0,8724 euros)