CIUDAD DE MÉXICO, 24 mar (Reuters) - La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dijo el martes que todavía no ha tomado una decisión respecto al ofrecimiento de su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, para que las petroleras estatales Pemex y Petrobras establezcan una alianza para exploración en aguas profundas del Golfo de México.
Lula dijo la semana pasada que había llamado a Sheinbaum para proponerle la asociación entre ambas compañías al tiempo que destacaba la dilatada experiencia de Petrobras PETR3.SA en la producción de petróleo en aguas profundas.
"No lo hemos decidido", dijo Sheinbaum en su conferencia de prensa diaria. "Vamos a ver cuál es la propuesta", añadió la mandataria, quien informó que la presidenta de Petrobras, Magda Chambriard, visitaría México en abril para reunirse con el director de Pemex, Víctor Rodríguez, la secretaria de Energía, Luz Elena González e, incluso con la mandataria misma.
"Tiene que seguir aumentando la exploración de nuevos yacimientos, esto puede ser una posibilidad con Petrobras, pero vamos a ver", consideró la presidenta mexicana.
Petrobras no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre lo dicho por Sheinbaum.
Pemex PEMX.UL es considerado un campeón en aguas someras y aunque no tiene experiencia en aguas profundas cuenta con dos alianzas con empresas privadas en esas zonas. Sin embargo, la firma mexicana tiene entre sus planes nuevos proyectos de ese tipo como parte de sus metas para cumplir con la del Gobierno de elevar la producción de hidrocarburos y mantenerla en 1.8 millón de barriles por día en los próximos años.
Pemex, el mayor operador petrolero en México pero que carga con pesadas deudas financiera y aún con proveedores, tiene un alianza con la australiana Woodside Energy en el campo Trión, en aguas ultraprofundas, que se prevé tenga su primera producción en 2028.
Con Grupo Carso, del magnate mexicano Carlos Slim, Pemex firmó un acuerdo en 2024 para desarrollar el campo de gas natural Lakach, también en aguas profundas del Golfo, buscando revivir un proyecto que la estatal había abandonado dos veces debido a los altos costos.
Otro proyecto clave para Pemex es Zama, un campo petrolero en el Golfo de México a una profundidad cercana a aguas profundas, en el que está asociado con la británica Harbour Energy, que se convirtió en diciembre en el operador del área, y Talos México, la subsidiaria en el país de Talos Energy.