DUBÁI, 17 mar (Reuters) - Irán detuvo a 10 extranjeros entre las decenas de personas arrestadas bajo sospecha de colaborar con Israel y Estados Unidos, informaron el martes los medios iraníes, mientras las autoridades advirtieron a la población de que se quede en casa durante un festival que, dijeron, podría ser aprovechado por "el enemigo".
El jefe de la policía iraní, Ahmadreza Radan, dijo el domingo que al menos 500 personas habían sido detenidas desde el inicio de la guerra que enfrenta a Teherán con Israel y Washington, y acusó a los detenidos de compartir información con los adversarios.
Además de los 10 extranjeros detenidos en la provincia nororiental de Khorasán Razaví, 55 personas fueron detenidas en la provincia meridional de Hormozgán, informó el martes la agencia de noticias semioficial Tasnim.
El grupo de extranjeros, cuya nacionalidad no se reveló en los informes de los medios de comunicación, está acusado de recopilar información sobre lugares sensibles y de preparar operaciones sobre el terreno. El grupo más numeroso detenido en el sur de Irán fue presentado como "mercenarios" de Estados Unidos e Israel.
El Ministerio de Inteligencia comunicó el martes a los medios estatales que se incautaron cientos de sistemas Starlink -que algunos iraníes utilizan para eludir el bloqueo de Internet- en una operación a nivel nacional, y recordó a la población que la posesión de dicha tecnología podría acarrear las penas más severas.
En tanto, el jefe de policía también advirtió de la posibilidad de que un festival popular celebrado el martes por la noche pudiera servir para que los adversarios "creen inseguridad en el país".
En enero, Irán fue escenario de protestas antigubernamentales a nivel nacional, que fueron sofocadas en la mayor represión de la historia de la República Islámica.
Chaharshanbe Suri (Miércoles Escarlata), una antigua fiesta zoroástrica, se celebra la víspera del último miércoles del calendario iraní, y los iraníes suelen encender fuegos artificiales y saltar sobre hogueras en el patio de sus casas o en las calles.
"El enemigo podría intentar provocar accidentes e incluso víctimas con este tipo de acciones para caldear el ambiente en el país", afirmó Radan, según los medios estatales.
Un portavoz de los bomberos de Teherán también pidió a la población que no saliera a la calle para celebrar la fiesta y que, en su lugar, lo hiciera en casa.