
BERLÍN, 4 mar (Reuters) - La directora del Festival de Cine de Berlín, Tricia Tuttle, seguirá en su cargo, pero se le han impuesto una serie de nuevas directrices, según indicó un comunicado el miércoles, después de que la tensión sobre Gaza ensombreciera el evento en febrero.
El futuro de Tuttle al frente del festival, conocido como la Berlinale, fue objeto de atención la semana pasada, cuando el Gobierno alemán convocó una reunión de emergencia para debatir el asunto.
Reportes de medios de comunicación alemanes que sugerían que Tuttle podría ser destituida llevaron a varios directores, guionistas y productores a apoyar a la directora.
Esto puso fin a un festival con gran carga política que enfrentó la ira por las acciones de Israel en Gaza y la preocupación por la libertad de expresión con la sensibilidad histórica de Alemania, que sigue siendo uno de los más firmes apoyos de Israel debido a la culpa por el Holocausto nazi.
El consejo de supervisión del organismo federal responsable de la "Berlinale" recomendó crear un foro consultivo para el evento y un nuevo código de conducta para todos los eventos culturales federales.
Tuttle dijo en la declaración que estudiaría detenidamente las recomendaciones.
En el mismo comunicado, el comisionado del Gobierno para la Cultura y los Medios de Comunicación, Wolfram Weimer, dijo que las nuevas directrices impulsarían la aceptación pública del festival, y añadió: "El arte y los artistas deben volver a ser el centro de la Berlinale".
Alemania es especialmente sensible al debate sobre Israel y lo que constituye antisemitismo, que se ha agudizado tras el ataque perpetrado por milicianos de Hamás el 7 de octubre de 2023.
Durante el festival, Tuttle emitió un comunicado en defensa del derecho de los artistas a no comentar la política después de que se percibiera que actores y directores —entre ellos el presidente del jurado , Wim Wenders— evitaban esas preguntas en las ruedas de prensa.
Una carta abierta a los organizadores firmada por más de 80 antiguos participantes, en la que se pedía que el festival adoptara una postura clara sobre Gaza, amplificó las críticas previas de los activistas pro palestinos.