
LISBOA, 4 mar (Reuters) - El primer ministro portugués, Luis Montenegro, defendió el miércoles su decisión de permitir a Estados Unidos utilizar la base aérea de Lajes, en las islas Azores, durante la campaña de bombardeos contra Irán, una postura contraria a la de España, que rechazó solicitudes similares.
Un acuerdo de larga data con Estados Unidos permite a Washington utilizar la base sin autorización previa en tiempos de paz, pero exige que Portugal dé su aprobación una vez que comiencen las hostilidades.
Montenegro declaró ante el Parlamento que el uso de la base por parte de Estados Unidos se ajustaba tanto a la legislación portuguesa como a los acuerdos con Washington. La autorización se concedió con fines defensivos, basándose en la necesidad y contra objetivos militares, de conformidad con el derecho internacional, afirmó.
"Portugal mantiene objetivamente una estrecha relación con nuestro aliado, Estados Unidos", dijo Montenegro a los legisladores.
"Irán violó repetidamente las normas internacionales con sus ambiciones nucleares y su capacidad de misiles de largo alcance", afirmó, y describió a Teherán como un Estado patrocinador del terrorismo internacional.
La postura de Portugal contrasta claramente con la de España, que enfureció al presidente Donald Trump al negarse a permitir el uso de sus bases. Montenegro no abordó directamente la diferencia de política entre los países, pero señaló que Portugal fue miembro fundador de la alianza de la OTAN en 1949, mientras que España no se unió hasta 1982.
Afirmó que el Gobierno cree que la diplomacia debía ser la prioridad, pero que, desde el inicio del conflicto, Irán había atacado a otros países que no habían participado anteriormente en ninguna hostilidad.