
MADRID, 4 mar (Reuters) - El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, redobló el miércoles su oposición al ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, advirtiendo de que el conflicto podría desencadenar una gran catástrofe mundial.
Sánchez respondió después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con cortar el comercio con Madrid por su postura sobre el conflicto y su negativa a permitir que aviones estadounidenses utilicen las bases navales y aéreas de operación conjunta en el sur de España para la ofensiva contra Teherán.
"No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y que también es contrario a nuestros valores e intereses, simplemente por el miedo a las represalias de alguno", dijo Sánchez en un discurso televisado al país.
Sánchez, uno de los críticos más abiertos tanto de Trump como del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que los Gobiernos existen para mejorar la vida de las personas y arremetió contra los líderes que usan "el humo de la guerra para ocultar su fracaso" en sus países.
"Así es como empiezan los grandes desastres de la humanidad. (...) No podemos jugar a la ruleta rusa con el destino de millones de personas", afirmó Sánchez.
"NO A LA GUERRA"
Las tensiones entre los dos aliados de la OTAN aumentaron después de que Sánchez denunciara los bombardeos estadounidenses e israelíes sobre Irán como imprudentes e ilegales, mientras que la mayoría de los demás países europeos se han abstenido de criticar directamente los ataques.
Israel también ha criticado a Sánchez, acusándolo de "apoyar a tiranos" en Irán y Palestina.
El país también se ha abstenido hasta ahora de participar en operaciones defensivas, a pesar de que Reino Unido, Francia y Grecia han enviado armamento a Chipre, que fue atacado por un dron el lunes, y el primer ministro británico, Keir Starmer, autorizó el uso de bases británicas para lanzar ataques defensivos contra Teherán.
Sánchez dijo que el mundo no puede resolver sus problemas con conflictos y bombas.
"La posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras: no a la guerra", dijo, y añadió que la postura no era ingenua, sino coherente.
Sánchez destacó los efectos negativos de la guerra de Irak, desde el aumento del terrorismo yihadista hasta la subida de los precios de la energía, para argumentar que las consecuencias de este ataque a Irán eran igual de nebulosas y que no conduciría a un orden internacional más justo.