
Por Phil Stewart, Parisa Hafezi y Menna AlaaElDin
WASHINGTON/DUBáI/EL CAIRO, 28 feb (Reuters) - Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán el sábado, sumiendo a Oriente Medio en un nuevo conflicto que, según el presidente Donald Trump, acabaría con la amenaza para la seguridad de Estados Unidos y daría a los iraníes la oportunidad de derrocar a sus gobernantes.
Los ataques pusieron en alerta a los países árabes productores de petróleo del Golfo, ya que aumentó el temor a una escalada en la región, e Israel afirmó que Teherán respondió lanzando misiles hacia Israel.
La primera oleada de ataques, bautizada por el Pentágono como "OPERACIÓN FURIA ÉPICA", tuvo como objetivo principal a funcionarios iraníes, según una fuente familiarizada con el asunto.
Un funcionario israelí dijo que el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, y el presidente Masoud Pezeshkian fueron blanco de los ataques, pero el resultado de estos no estaba claro. Una fuente con conocimiento del asunto había dicho antes a Reuters que Jamenei no se encontraba en Teherán y que había sido trasladado a un lugar seguro.
Una fuente iraní cercana al Gobierno dijo que varios altos mandos de la Guardia Revolucionaria iraní y funcionarios políticos habían resultado muertos. Reuters no pudo confirmar de forma independiente esta información.