
Por Andrew Chung y John Kruzel
WASHINGTON, 20 feb (Reuters) - La Corte Suprema de Estados Unidos anuló el viernes los aranceles generalizados que Donald Trump aplicó en virtud de una ley destinada a emergencias, propinándole una contundente derrota al presidente republicano, que reaccionó con furia contra algunos jueces y prometió continuar con su guerra comercial global por otros medios.
Los magistrados, en una sentencia de 6 a 3 redactada por el presidente de la Corte Suprema, el conservador John Roberts, confirmaron la decisión de un tribunal inferior de que el uso de la ley de 1977 excedía la autoridad del presidente, que ha usado los aranceles como palanca para conseguir concesiones tanto de gobiernos extranjeros amigos como rivales.
Los jueces dictaminaron que la ley en cuestión -la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés)- no le otorgaba a Trump la facultad para imponer los aranceles, pero dejó en el aire el destino de los 175.000 millones de dólares que se han recaudado de los importadores estadounidenses en lo que, según el tribunal, fue una interpretación incorrecta de la ley.
"Me avergüenzo de ciertos miembros del tribunal, absolutamente avergonzado, por no tener el valor de hacer lo que es correcto para nuestro país", dijo Trump a periodistas en la Casa Blanca, y se quejó de que países extranjeros estaban eufóricos por el fallo y "bailaban en las calles".
Trump insinuó, sin pruebas, que la corrupción había influido en la decisión de la mayoría. "Son muy antipatriotas y desleales a nuestra Constitución. En mi opinión, el tribunal se ha dejado influir por intereses extranjeros y por un movimiento político mucho más pequeño de lo que la gente podría pensar".
TRUMP SE EXCEDIÓ
Desde que regresó a la Casa Blanca hace 13 meses, Trump ha dicho que tenía lo que el tribunal resumió como "el poder extraordinario de imponer unilateralmente aranceles de cuantía, duración y alcance ilimitados". Citando una emergencia nacional, afirmó que la IEEPA le permitía fijar los aranceles al tipo que él decidiera.
El fallo del tribunal fue contundente: Trump no ha demostrado que el presidente tenga ese poder y ha excedido su autoridad.
Un arancel impuesto a los importadores estadounidenses es un impuesto como cualquier otro, dijo el tribunal, y la Constitución reserva al Congreso la facultad de "establecer y recaudar impuestos, derechos, gravámenes y exacciones".
En respuesta, un enfadado Trump dijo que invocaría otras leyes para recaudar aranceles y anunció un arancel general del 10 % a las importaciones de todos los demás países, además de cualquier arancel existente no incluido en la IEEPA.
Al hacerlo, se convirtió en el primer presidente en invocar la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, en la que el Congreso estableció que el mandatario puede imponer aranceles de hasta el 15% durante un máximo de 150 días para solucionar "problemas fundamentales de pagos internacionales".