
Por Laura Gottesdiener
MONTERREY, México, 12 feb (Reuters) - El cierre del aeropuerto de El Paso la noche del martes, que las autoridades estadounidenses atribuyeron a una incursión de un dron de un cartel mexicano, puso de relieve el creciente uso de aeronaves no tripuladas por parte de grupos criminales y las tensiones entre ambos países sobre cómo enfrentar el fenómeno.
Durante el último año, funcionarios de seguridad de Estados Unidos han expresado cada vez más preocupación por el uso de drones por parte de los carteles mexicanos, que en su mayoría emplean versiones adaptadas de modelos comerciales para lanzar paquetes de droga o vigilar rutas de tráfico.
También ha habido casos, en partes de México más alejadas de la frontera con Estados Unidos, donde estos grupos han utilizado aeronaves a control remoto para lanzar explosivos en ataques mortales.
El creciente uso de drones por parte de los carteles mexicanos coincide con un momento en el que esta tecnología ha transformado significativamente la guerra tradicional en los campos de batalla del mundo, especialmente en Ucrania.
El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, quien supervisa la Administración Federal de Aviación (FAA), dijo que la presencia de un dron de un cartel mexicano en el espacio aéreo estadounidense había provocado el cierre del tráfico aéreo en El Paso, que inicialmente se había previsto duraría 10 días, pero luego se redujo a siete horas.
Pero funcionarios de Washington y de aerolíneas, que hablaron bajo condición de anonimato, posteriormente contradijeron la afirmación de Duffy, diciendo que la FAA había cerrado el espacio aéreo debido a preocupaciones de que un sistema antidrones basado en láser y probado por el Ejército en las cercanías podría representar riesgos para el tráfico aéreo.
Expertos en aviación también señalaron que la detección de un dron cerca de un aeropuerto normalmente llevaría a una breve pausa en el tráfico, no a un cierre prolongado.
La oficina de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios sobre las crecientes tensiones por los drones de los cárteles.
No obstante, la mandataria dijo el miércoles por la mañana que su administración no tenía información sobre la presencia de drones a lo largo de la frontera.
La portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, dijo que el presidente de Estados Unidos "ha dejado todas las opciones sobre la mesa" en respuesta a una solicitud de comentarios sobre que los drones se hayan convertido en un punto de fricción en las relaciones bilaterales.
"INCURSIÓN, NO ATAQUE"
Los grupos criminales mexicanos han estado utilizando drones comerciales baratos durante más de una década para realizar vigilancia y transportar contrabando, según Vanda Felbab-Brown, experta en seguridad.
La tecnología es rudimentaria, dijo, pero aun así ha causado derramamiento de sangre en México.
Algunos de los grupos criminales más grandes, como el Cártel Jalisco Nueva Generación, han equipado drones comerciales con bombas rudimentarias u otros artefactos explosivos para atacar a fuerzas de seguridad mexicanas y a civiles, especialmente en partes centrales del país, incluyendo el occidental estado Michoacán, añadió.
A lo largo de la frontera, los carteles utilizan principalmente drones para lanzar drogas desde el aire o espiar a agentes fronterizos estadounidenses con el fin de evadirlos durante las operaciones de contrabando.
El Pentágono ha dicho que hay más de 1,000 incursiones de drones a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México cada mes. Los expertos dicen que nunca ha habido un ataque con drones de un cartel mexicano en territorio estadounidense ni contra fuerzas del orden.
"Es una incursión, no un ataque", dijo Scott Brown, exagente especial a cargo de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) en Arizona, donde participó en los esfuerzos contra drones en la frontera. "Hay una diferencia notable".
Las autoridades estadounidenses y mexicanas están trabajando juntas para combatir el aumento del uso de drones en la región fronteriza. A principios de esta semana, funcionarios de Nuevo México y del estado mexicano de Chihuahua se reunieron para discutir estos riesgos.
El cierre del espacio aéreo se produce en medio de repetidos comentarios de Trump de que quiere usar fuerza militar contra los carteles mexicanos, que, según él, "controlan México".
La presidenta mexicana ha dicho que cualquier acción unilateral de Washington en territorio mexicano sería una grave violación de la soberanía de su país y cruzaría una línea roja.
"La última vez que Estados Unidos vino a México con una intervención se llevó la mitad del territorio", dijo Sheinbaum en noviembre, en referencia a la guerra de 1846 a 1848.
La administración Trump ha elevado cada vez más las alarmas sobre los drones de los carteles como una amenaza.
"Cuando escuché sobre el cierre del aeropuerto, mi preocupación fue: ¿es esto un pretexto para un contraataque por parte de Estados Unidos?", dijo Brown.
Steven Willoughby, director del programa antidrones del Departamento de Seguridad Nacional estadounidense, declaró ante el Congreso en julio que es "cuestión de tiempo antes de que estadounidenses o agentes del orden sean atacados en la región fronteriza".
Pero Carlos Pérez, experto en seguridad en México, cuestionó esa caracterización. "No hay evidencia de que los cárteles atacarían a Estados Unidos con drones", dijo.
"Pero esa narrativa si sirve muy bien a los intereses de Trump para justificar una intervención".