
Por Yimou Lee y Ben Blanchard
TAIPÉI, 11 feb (Reuters) - El retraso en la aprobación de un presupuesto militar especial de 40.000 millones de dólares podría acarrear una "ruptura" en la línea conjunta de defensa contra China, según dijo el miércoles el ministro de Defensa de Taiwán, mientras el presidente Lai Ching-te instaba al Parlamento, controlado por la oposición, a aprobar la medida de gasto.
El año pasado, Lai propuso reforzar la defensa para contrarrestar a China, que considera la isla como parte de su territorio. Sin embargo, la oposición se ha negado a revisar la propuesta y, en su lugar, ha presentado sus propias propuestas, menos costosas, que solo financian algunas armas estadounidenses.
El principal partido de la oposición, el Kuomintang (KMT), cuyo vicepresidente visitó Pekín la semana pasada, afirmó que apoyaba el gasto en defensa, pero que no firmará "cheques en blanco" y que tiene derecho a examinar minuciosamente la legislación, culpando a Lai del estancamiento.
En declaraciones a los periodistas en la oficina presidencial, Lai afirmó que nunca había pedido que aprobaran el gasto de forma incondicional, y reiteró que el Gobierno estaba dispuesto a proporcionar una explicación detallada de sus planes.
"Pero la defensa nacional, tan estrechamente ligada a la seguridad nacional, la soberanía y nuestra propia supervivencia, debería ser un ámbito en el que nos unamos y presentemos un frente común al exterior", dijo Lai.
Países como Japón, Corea del Sur y Filipinas están aumentando su gasto en defensa, añadió.
CONVERSACIONES ENTRE EEUU Y TAIWÁN
En la misma rueda de prensa, a la que asistieron los jefes del ejército, la marina y la fuerza aérea, el ministro de Defensa, Wellington Koo, dijo que el Gobierno había mantenido intensas conversaciones con EEUU sobre las armas que necesitaba Taiwán.
"En el Indo-Pacífico, especialmente entre los países situados a lo largo de la primera cadena de islas, Taiwán desempeña un papel único y crucial, casi predestinado", afirmó Koo, refiriéndose a una zona que se extiende desde Japón hasta Taiwán y Filipinas.
"No queremos que Taiwán se convierta en la ruptura de la postura de disuasión colectiva del Indo-Pacífico".
Wu Tsung-hsien, jefe del Comité de Cultura y Comunicaciones del KMT, afirmó más tarde que su partido siempre ha apoyado una defensa fuerte para Taiwán, pero que las armas adquiridas deben ser "adecuadas" y rentables.
"No intentamos complacer al 'papá estadounidense'", afirmó. "Lo que queremos es hacer feliz a Taiwán".
Estados Unidos es el principal apoyo internacional de Taiwán, a pesar de la falta de relaciones diplomáticas formales, y la venta de armas a Taipéi es una fuente constante de fricción entre Pekín y Washington.
EEUU ha respaldado el plan de gasto de 40.000 millones de dólares y, en diciembre, el Gobierno de Trump anunció la venta de armas a Taiwán por valor de 11.100 millones de dólares, el mayor paquete de armas estadounidense para la isla hasta la fecha.
En declaraciones realizadas el miércoles en Pekín, Zhu Fenglian, portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán de China, dijo que corresponde a China "resolver" la cuestión de Taiwán y que EEUU debería "dejar de interferir en los asuntos internos de China".
Poco después de las declaraciones de Lai, el Ministerio de Defensa de Taiwán dijo que había detectado 11 aviones militares chinos, entre ellos bombarderos H-6K con capacidad nuclear, operando al este y suroeste de la isla para realizar entrenamientos de larga distancia en el océano Pacífico.
China nunca ha renunciado al uso de la fuerza para poner a Taiwán bajo su control. Lai rechaza las reivindicaciones de soberanía de Pekín.