NACIONES UNIDAS, 5 ene (Reuters) - El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, expresó el lunes su preocupación por una posible intensificación de la inestabilidad en Venezuela tras la captura por parte de Estados Unidos del presidente Nicolás Maduro, mientras Washington dijo que no planea una ocupación.
Los 15 miembros del Consejo de Seguridad se reunieron en la sede de la ONU en Nueva York horas antes de que Maduro compareciera ante un tribunal federal de Manhattan por cargos de narcotráfico que incluyen conspiración narcoterrorista. El depuesto mandatario ha negado cualquier implicación criminal.
"Estoy profundamente preocupado por la posible intensificación de la inestabilidad en el país, el impacto potencial en la región y el precedente que puede sentar sobre cómo se conducen las relaciones entre los Estados", dijo Guterres en una declaración entregada al consejo por la jefa de asuntos políticos de la ONU, Rosemary DiCarlo.
El embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, dijo que Washington llevó a cabo "una operación quirúrgica (...) contra dos acusados fugitivos de la justicia", en referencia a Maduro y su esposa Cilia Flores.
"Como ha dicho el secretario (de Estado Marco) Rubio, no hay guerra contra Venezuela ni su pueblo. No estamos ocupando un país", dijo Waltz, al exponer el caso de Estados Unidos contra Maduro en el Consejo de Seguridad.
Por su parte, el embajador de Venezuela ante la ONU, Samuel Moncada, calificó la operación estadounidense como un ataque armado ilegítimo carente de toda justificación legal.
Moncada dijo al consejo que las instituciones venezolanas funcionan con normalidad, que se ha preservado el orden constitucional y que el Estado ejerce un control efectivo sobre todo su territorio.
Guterres también dijo que le preocupa que la operación de Estados Unidos para capturar a Maduro en Caracas la madrugada del sábado no respetara las normas del derecho internacional.
"Doy la bienvenida y estoy dispuesto a apoyar todos los esfuerzos destinados a ayudar a los venezolanos a encontrar una salida pacífica", agregó.
NO HAY JUSTIFICACIÓN
Colombia, que solicitó la reunión del lunes, condenó la operación estadounidense como una clara violación de la soberanía, la independencia política y la integridad territorial de Venezuela, al igual que China y Rusia.
La embajadora colombiana ante la ONU, Leonor Zalabata Torres, dijo al consejo que no existe justificación, bajo ninguna circunstancia, para el uso unilateral de la fuerza para cometer un acto de agresión. Destacó que estas acciones constituyen una grave violación del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas.
La mayoría de los miembros restantes del Consejo no criticaron directamente a Estados Unidos y, en su lugar, declararon la importancia de acatar el derecho internacional y la Carta de la ONU.
"Los murmullos ininteligibles y los intentos de eludir valoraciones basadas en principios por parte de quienes en otras circunstancias echan espumarajos por la boca y exigen que otros respeten la Carta de la ONU parecen hoy especialmente hipócritas e indecorosos", dijo el embajador ruso ante la ONU, Vassily Nebenzia.
Rusia ha sido denunciada por Naciones Unidas por su invasión de Ucrania en 2022.
Expertos jurídicos han dicho que la operación estadounidense fue ilegal porque carecía de la autorización del Consejo de Seguridad, no contó con el consentimiento de Venezuela y no constituyó legítima defensa contra un ataque armado.
Pero Estados Unidos no puede ser responsabilizado de ninguna violación por el Consejo de Seguridad de la ONU, encargado de mantener la paz y la seguridad internacionales. Washington ejerce el derecho de veto -junto con Rusia, China, Gran Bretaña y Francia-, por lo que puede bloquear cualquier acción.