
WASHINGTON, 3 ene (Reuters) - Estados Unidos atacó Venezuela y depuso a su presidente, Nicolás Maduro, en una operación nocturna el sábado, dijo el mandatario Donald Trump, en la intervención más directa de Washington en América Latina desde la invasión de Panamá en 1989.
"Esta fue una de las demostraciones más asombrosas, efectivas y poderosas del poderío y la competencia estadounidenses en la historia de Estados Unidos", dijo Trump en una conferencia de prensa en su complejo Mar-a-Lago en Florida, donde estuvo flanqueado por altos cargos como el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el de Estado, Marco Rubio.
Trump dijo que Maduro está bajo custodia y que funcionarios estadounidenses tomarán el control de Venezuela.
"Vamos a dirigir el país hasta el momento en que podamos hacer una transición segura, adecuada y juiciosa", señaló. "No podemos correr el riesgo de que se haga cargo de Venezuela otra persona que no tenga en mente los intereses de los venezolanos".
No está claro cómo planea Trump supervisar Venezuela. A pesar de una dramática operación nocturna que dejó sin electricidad a parte de Caracas y capturó a Maduro en o cerca de una de sus casas seguras, las fuerzas estadounidenses no tienen control sobre el país en sí, y el Gobierno actual parece seguir al mando.
Un avión que transportaba a Maduro y su esposa, Cilia Flores, aterrizó en el norte del estado de Nueva York el sábado por la noche, informaron varios medios de comunicación.
Un video mostró un avión llegando al Aeropuerto Internacional Stewart, a unos 97 kilómetros al noroeste de la ciudad de Nueva York, con varios miembros del personal estadounidense con uniformes del FBI y otros uniformes subiendo a la aeronave después de aterrizar.
Un funcionario del Departamento de Justicia confirmó que Maduro había aterrizado en Nueva York, y un video posterior mostró un gran convoy llegando al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn bajo una fuerte presencia policial.
Se espera que Maduro, quien fue acusado formalmente de varios cargos en Estados Unidos, incluyendo conspiración para cometer narcotráfico, comparezca inicialmente el lunes ante el tribunal federal de Manhattan, según un funcionario del Departamento de Justicia.
Su esposa, Cilia Flores, también enfrenta cargos, incluyendo conspiración para importar cocaína. Maduro podría permanecer en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn antes de su comparecencia ante el tribunal, dijo la fuente a Reuters.
La salida de Maduro, que dirigió Venezuela con mano dura durante más de 12 años, abre potencialmente un vacío de poder en el país.
La vicepresidenta Delcy Rodríguez dijo que Maduro es el único presidente de Venezuela, y señaló que ella había tomado posesión del cargo.
Rodríguez habló en la televisión estatal desde Caracas junto a su hermano, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, y los ministros de Relaciones Exteriores y Defensa.
"Desde este (consejo especial) exigimos la inmediata liberación del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores. Único presidente de Venezuela, el presidente Nicolás Maduro", dijo Rodríguez.
"Aquí está el alto mando más importante del Estado venezolano, el alto mando militar, el alto mando del Estado, el alto mando del consejo de vicepresidente (...) están conjugados todos los factores políticos del poder nacional en Venezuela", agregó.
Horas después, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenó que Rodríguez asuma como presidenta encargada del país ante la ausencia de Maduro.
La decisión judicial dispone que Rodríguez "asuma y ejerza en condición de encargada todas las atribuciones, deberes y facultades inherentes al cargo de Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, con el fin de garantizar la continuidad administrativa y la defensa integral de la Nación", dijo la magistrada Tania D´Amelio, presidente de la sala al leer el fallo en una transmisión de la televisora estatal.
La Constitución venezolana contempla que las fallas temporales de un presidente pueden ser suplidas por la vicepresidencia por 90 días, prorrogables por otros 90 días por decisión de la Asamblea Nacional, que encabeza, Jorge Rodríguez, hermano de la vicepresidenta.
Como "el secuestro" de Maduro "configura una situación excepcional, atípica y de fuerza mayor no prevista literalmente en la Constitución" entonces la sala ordenó la presidencia encargada de Rodríguez, pero "sin que ello implique decidir de fondo sobre la calificación jurídica definitiva de la falta presidencial (temporal o absoluta)", agregó la decisión del máximo tribunal.
Una "falta asboluta", reza la Constitución, puede ser muerte, renuncia, o su destitución decretada por sentencia del Tribunal Supremo; su incapacidad física o mental; el abandono del cargo. Cuando se produzca la falta absoluta del presidente electo antes de tomar posesión, se procederá a una nueva elección", dice la Constitución.
Tras su cuestionada elección de julio del 2024, la juramentación de Maduro se realizó el 10 de enero del año pasado. Si la falta absoluta del presidente, agrega la carta magna, se produce durante los primeros cuatro años del período de 6 también se procederá a una nueva elección y mientras se realizan esos comicios en los 30 días siguientes, la vicepresidencia ocupa como encargada.
Cualquier desestabilización grave en la nación de 28 millones de habitantes amenaza con entregar a Trump el tipo de atolladero que ha marcado la política exterior de Estados Unidos durante gran parte del siglo XXI, incluyendo las invasiones de Afganistán e Irak, que también se basaron en el cambio de régimen.
Washington no realizaba una intervención tan directa en América Latina desde la invasión de Panamá hace 37 años para deponer al líder militar Manuel Noriega, acusado de dirigir una operación de narcotráfico.
Estados Unidos ha lanzado acusaciones similares contra Maduro, acusándole de dirigir un "narcoestado" y de amañar las elecciones de 2024.
El líder venezolano, un exconductor de autobús de 63 años elegido por el moribundo Hugo Chávez para sucederle en 2013, había negado esas acusaciones y afirmó que Washington pretendía hacerse con el control de las reservas de petróleo de su nación, las mayores del mundo.
"ESTOY FELIZ"
Las calles de Venezuela parecían tranquilas el sábado. Los soldados patrullaban algunas partes y algunas pequeñas multitudes pro Maduro comenzaron a reunirse en Caracas.
Otros, sin embargo, expresaron alivio.
"Estoy feliz. Dudé por un momento que esto de verdad estaba pasando, porque parece una película, pero tengo familia en Caracas y me lo confirmaron", dijo Carolina Pimentel, una comerciante de 37 años de la ciudad de Maracay. "Tanto tiempo esperando que me parece mentira".
Las autoridades venezolanas condenaron la intervención del sábado. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, afirmó en un mensaje en video que "en la unión del pueblo encontraremos la fortaleza para resistir y vencer".
Si bien varios países latinoamericanos se oponen a Maduro y dicen que se robó la votación de 2024, la acción directa de Estados Unidos revive recuerdos dolorosos de intervenciones pasadas y, en general, cuenta con la fuerte oposición de los gobiernos y las poblaciones de la región.
La acción de Trump recuerda la Doctrina Monroe, establecida en 1823 por el presidente James Monroe, por la que Estados Unidos reclamaba influencia en la región, así como la "diplomacia de la cañonera" vista bajo Theodore Roosevelt a principios del siglo XX.
Rusia, Cuba e Irán, aliados de Venezuela, se apresuraron a condenar los ataques por considerarlos una violación de la soberanía. Teherán instó al Consejo de Seguridad de la ONU a intervenir para detener la "agresión ilegal".
Entre las principales naciones latinoamericanas, el presidente de Argentina, Javier Milei, elogió la nueva "libertad" de Venezuela, mientras que México condenó la intervención y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo que se cruzó "una línea inaceptable".
En tanto, la líder opositora María Corina Machado sostuvo: "Nicolás Maduro desde hoy enfrenta la justicia internacional por los crímenes atroces cometidos contra los venezolanos y contra ciudadanos de muchas otras naciones. Ante su negativa a aceptar una salida negociada, el gobierno de los Estados Unidos ha cumplido su promesa de hacer valer la ley".
Trump afirmó que Estados Unidos no ha estado en contacto con Machado. "No cuenta con el apoyo ni el respeto del país", afirmó.
El comentario de Trump indignó a algunos partidarios de Machado, quien ha expresado su apoyo a las acciones de Estados Unidos para combatir el presunto narcotráfico y dedicó su Premio Nobel a Trump y el pueblo venezolano.
Machado "es la política más respetada del país", dijo Pedro Burelli, exmiembro de la junta directiva de la petrolera estatal PDVSA, en X. "Venezuela está en la ruina y necesitada, pero no está dispuesta a rendirse ante caprichos absurdos".