
WASHINGTON/SAO PAULO, 7 jul (Reuters) - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió el lunes al exmandatario brasileño Jair Bolsonaro en una publicación en las redes sociales en la que dijo que su antiguo aliado era víctima de una "cacería de brujas", un término que Trump ha usado para describir el trato de sus opositores políticos.
Bolsonaro, amigo de Trump cuando ambos estaban en el cargo, está siendo juzgado en Brasil acusado de planear un golpe de Estado para impedir que Luiz Inácio Lula da Silva asumiera el cargo en enero de 2023.
"El único Juicio que debería estar ocurriendo es un Juicio de los Votantes de Brasil - Se llama Elecciones. DEJEN EN PAZ A BOLSONARO!", escribió Trump en las redes sociales.
Lula respondió en X que Brasil es un país soberano que "no aceptará interferencias ni instrucciones de nadie".
"Nadie está por encima de la ley. Especialmente aquellos que amenazan la libertad y el Estado de derecho", añadió Lula.
El intercambio ocurrió mientras Lula era anfitrión de la cumbre BRICS de países en desarrollo en Río de Janeiro, a la que Trump acusó el domingo de promover "políticas "antiestadounidenses" y amenazó con más aranceles, lo que generó rechazo de los países miembros y los socios del bloque.
Bolsonaro dijo a Reuters que estaba agradecido del apoyo de Trump y volvió a calificar el caso en su contra de "persecución política".
El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil accedió en marzo a escuchar el caso contra Bolsonaro y otras siete personas, incluidos varios militares, acusados de planear un golpe de Estado para impedir la toma de posesión del izquierdista Lula.
El mes pasado, Bolsonaro negó haber liderado un intento de derrocar al Gobierno tras perder las elecciones de 2022 en su testimonio ante el STF, pero reconoció haber participado en reuniones destinadas a revertir el resultado.
Bolsonaro afirmó que él y sus altos asesores discutieron alternativas a la aceptación de los resultados electorales, incluyendo la posibilidad de desplegar fuerzas militares y suspender algunas libertades civiles, pero afirmó que esas propuestas fueron descartadas rápidamente.
La policía dedicó dos años a investigar el movimiento negacionista de las elecciones que culminó en disturbios de los partidarios de Bolsonaro en la capital a inicios de 2023, una semana después de la toma de posesión de Lula.