
Investing.com — Viktor Shvets, Jefe de Estrategia Global en Macquarie Capital, ofreció su visión sobre la reciente caída del dólar estadounidense y su posible trayectoria futura. El índice dólar (DXY) ha experimentado una caída significativa, descendiendo aproximadamente un 10% desde su máximo del 24 de diciembre, lo que ha generado debates sobre si la moneda está sobrevendida o si podría seguir bajando.
Shvets destacó que los contratos especulativos no comerciales han pasado de una postura alcista sobre el dólar a posiciones bajistas, un cambio que suele servir como indicador contrario. Además, el Euro ha visto una reversión en las posiciones especulativas, ahora favoreciendo a la moneda europea. A pesar de que la oferta del dólar está aumentando o manteniéndose estable, y los diferenciales de tasas de interés reales contra los Bunds alemanes y los Bonos Gubernamentales japoneses son históricamente altos, el dólar se ha debilitado.
El estratega analizó la narrativa actual del "no excepcionalismo" estadounidense y las dudas sobre los activos de EE.UU. como refugio seguro, factores que han contribuido a la depreciación del dólar. Sin embargo, el dólar estadounidense mantiene un papel dominante en las finanzas globales, representando la mayoría de las reservas de divisas, transacciones comerciales, crédito no residente y una parte significativa de los volúmenes SWIFT. Los bonos del Tesoro de EE.UU. siguen siendo el mercado más líquido, y EE.UU. mantiene déficits considerables en cuenta corriente sin controles de capital.
A pesar de estas fortalezas, el dólar aún se considera sobrevalorado, particularmente frente al yen japonés. Shvets señaló que la Reserva Federal tiene margen para varios recortes de tasas, con tasas de política neutral nominal probablemente alrededor del 3-3.5%, mientras que el Banco de Japón y el Banco Central Europeo tienen diferentes trayectorias de política monetaria por delante.
El estratega de Macquarie también señaló que EE.UU. parece estar cambiando su enfoque hacia el liderazgo global, con cambios caóticos en las políticas y una renuencia a proporcionar bienes públicos globales. Este cambio podría aumentar las primas de riesgo y disminuir la percepción de seguridad de los activos en dólares estadounidenses.
En conclusión, Shvets sugirió que la visión tradicional del dólar estadounidense como una moneda fuerte podría necesitar una reevaluación. La incertidumbre generada por las políticas de la administración actual podría llevar a una demanda sostenida de los inversores por monedas alternativas, como el Euro y el Yen, potencialmente limitando cualquier apreciación del dólar estadounidense. Planteó que la nueva narrativa podría ser considerar al dólar débil a menos que demuestre lo contrario.
Este artículo fue traducido con la ayuda de inteligencia artificial. Para obtener más información, consulte nuestros Términos de Uso.