SINGAPUR, 31 mar (Reuters) - El dólar se encaminaba el martes hacia su mayor subida mensual desde julio y destaca como el activo "seguro" más sólido, en un contexto en el que la guerra en Oriente Medio ha provocado un alza de los precios del petróleo, una caída generalizada de casi todos los demás activos y un aumento del riesgo de recesión global.
Un informe del Wall Street Journal, según el cual el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estaría dispuesto a poner fin a los ataques contra Irán sin forzar la apertura del estrecho de Ormuz, según representantes anónimos, hizo que el crudo bajara ligeramente en la sesión asiática, pero apenas afectó al dólar.
Subía un 1% frente al won surcoreano KRW= hasta los 1.534 wones, niveles alcanzados solo tras la crisis financiera mundial de 2009 y la crisis financiera asiática de 1997 y 1998.
El euro EUR= se mantenía por debajo de 1,15 dólares, mientras que la libra esterlina y los dólares australiano y neozelandés seguían en mínimos de varios meses.
Las renovadas amenazas de intervención por parte de Tokio evitaron que hubiera una presión vendedora adicional sobre el yen JPY=, que el lunes tocaba su nivel más bajo desde julio de 2024 y cotizaba a 159,52 por dólar.
El dólar se ha visto respaldado por la condición de Estados Unidos como exportador de energía, por el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y por la huida de los inversores hacia el efectivo durante el último mes de conflicto, en el que las divisas asiáticas han sufrido algunas de las mayores pérdidas.
"A menos que haya mensajes claros y conciliadores por parte de Irán, es difícil que el dólar ceda las ganancias de este mes a corto plazo", dijo Chris Turner, director global de mercados de ING.
EL DÓLAR SE MANTIENE FIRME
Los bonos, el oro y las divisas refugio, como el yen y el franco suizo, han caído a lo largo de marzo, a medida que la crisis energética provocada por el crudo a 100 dólares el barril ponía de manifiesto sus debilidades.
El índice del dólar estadounidense =USD, por su parte, alcanzó el lunes su nivel más alto desde el pasado mes de mayo, situándose en 100,61, y, tras cerrar en 100,47, ha subido un 2,9% en marzo, su mayor subida mensual desde julio.
El inminente repunte de la inflación ha perjudicado a los bonos. Una liquidación de posiciones ha hundido el oro, mientras que la crisis energética perjudica los términos de intercambio de Japón y las autoridades suizas han indicado que intervendrían para frenar cualquier subida pronunciada del franco.
El dólar ha subido casi un 4 % en el mes frente al franco CHF=, situándose en 0,80 francos, y ha superado los niveles de resistencia frente al dólar australiano y al neozelandés en las últimas sesiones. El dólar neozelandés NZD=, que lleva seis sesiones consecutivas a la baja, está a punto de caer por debajo de los 57 centavos.
El dólar australiano AUD= ha caído durante ocho sesiones y ha tocado un mínimo de dos meses de 0,6834 dólares, con una caída del 3,7% en marzo y por debajo del soporte clave de 0,6897 dólares. La libra esterlina GBP= se mantuvo justo por encima de 1,32 dólares.
El principal riesgo para el dólar podría provenir de los datos de empleo que se publicarán en el vacío de liquidez del Viernes Santo o, según advirtieron los estrategas de Union Bancaire Privée, de una ruptura en la relación que suele hacer que el dólar suba cuando caen las acciones.
"Las correlaciones entre divisas y acciones se han mantenido bastante estables desde el estallido del conflicto, aunque esto podría cambiar si los mercados empiezan a descontar un conflicto más prolongado, con resultados aún inciertos", afirmaron.
Los datos de inflación de marzo se publicarán más tarde en la sesión europea y es probable que vuelvan a superar el objetivo del 2% del Banco Central Europeo.