Por Karen Brettell
NUEVA YORK, 30 mar (Reuters) - El euro cayó frente al dólar el lunes debido a la preocupación por el impacto en el crecimiento que podría tener una prolongada guerra en Irán, mientras que el yen se vio respaldado después de que las autoridades japonesas intensificaran sus amenazas de intervención en el mercado de divisas.
El presidente Donald Trump afirmó el lunes que las centrales energéticas y los pozos petroleros de Irán serían destruidos si no abría el estrecho de Ormuz, después de que Teherán calificara las propuestas de paz de Washington de "poco realistas" y lanzara oleadas de misiles contra Israel.
El euro EUR= cayó un 0,44% a 1,1457 dólares, mientras que la libra esterlina GBP= bajó un 0,57% a 1,3181 dólares, tras haber alcanzado anteriormente los 1,3170 dólares, su nivel más bajo desde el 26 de noviembre.
El índice dólar =USD, que mide el valor del billete verde frente a una cesta de divisas que incluye el yen y el euro, subió un 0,22% a 100,53 unidades, tras llegar a 100,61, su nivel más alto desde el 19 de mayo.
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, afirmó que el banco central puede esperar a ver cómo afecta la guerra de Irán a la economía y la inflación de Estados Unidos, señalando que los responsables de política monetaria suelen ignorar perturbaciones como las derivadas del aumento de los precios del petróleo.
El yen se fortaleció un 0,42% frente al dólar, a 159,63 unidades por billete verde, tras haber superado anteriormente el nivel psicológicamente importante de 160 por dólar, su cotización más baja desde julio de 2024, cuando Japón intervino por última vez para apuntalar la moneda.
En la advertencia más contundente hasta la fecha sobre una posible intervención para comprar yenes, el principal responsable de política monetaria de Japón, Atsushi Mimura, afirmó el lunes que las autoridades podrían verse obligadas a tomar medidas «decisivas» si persisten los movimientos especulativos en el mercado de divisas.
Por otra parte, el gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, afirmó que el banco central vigilaría de cerca los movimientos del yen, ya que afectan a la economía y a los precios, lo que sugiere que las presiones inflacionistas derivadas de una moneda débil podrían justificar un alza de tasas en los próximos meses.