
Por Laura Matthews y Stefano Rebaudo
NUEVA YORK/MILÁN, 4 feb (Reuters) - El dólar subía frente al yen el miércoles, empujando a la moneda japonesa hacia su cuarta caída diaria consecutiva antes de las elecciones que se espera que impulsen las ambiciones fiscales y de gasto en defensa de la primera ministra Sanae Takaichi.
En tanto, el euro y la libra esterlina se debilitaban frente al dólar después de que el Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM) anunció el miércoles que el sector servicios estadounidense se mantuvo estable en enero, aunque el aumento de los costos de los insumos apuntaba a un posible repunte de la inflación de los servicios.
Los mercados seguían de cerca el informe después de que el cierre parcial del Gobierno estadounidense, que finalizó el martes por la noche, retrasó la publicación de datos clave sobre el empleo previstos para el viernes, lo que aumentó la incertidumbre sobre la trayectoria de las tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos.
El yen JPY= caía un 0,62%, a 156,69 unidades por dólar, tras alcanzar su nivel más bajo desde el 23 de enero, cuando la moneda se fortaleció considerablemente desde 159,23 en medio de especulaciones de que la Reserva Federal de Nueva York había realizado comprobaciones de tipos de cambio. El yen ha caído más de un 2% desde el 30 de enero.
El dólar subió frente al euro y al yen la semana pasada después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, nominó al exgobernador de la Fed Kevin Warsh para dirigir el banco central estadounidense cuando termine el mandato de Jerome Powell en mayo, lo que alivió las preocupaciones sobre una Fed con un sesgo demasiado expansivo.
El índice dólar =USD, que mide la evolución del dólar frente a las seis principales divisas, subía un 0,25% a 97,64.
El yuan CNY=CFXS ha registrado ganancias constantes. Aunque los analistas creen que las autoridades se resistirán a un mayor fortalecimiento, los riesgos son al alza y la frágil economía china podría verse sometida a prueba.
El euro EUR= caía un 0,15% a 1,1801 dólares, antes de la decisión sobre política monetaria del Banco Central Europeo del jueves, con los inversores atentos a cualquier comentario sobre cómo la valoración de la moneda única podría afectar a la trayectoria de la política monetaria.
El euro alcanzó la semana pasada su máximo en cuatro años y medio, situándose en 1,2084, mientras los responsables a cargo de la política monetaria manifestaban su creciente preocupación por su rápida apreciación, advirtiendo de que podría arrastrar a la baja la inflación, incluso cuando el crecimiento de los precios ya se prevé por debajo del objetivo del 2% del BCE.