
El Yen japonés (JPY) se mantiene poco cambiado frente al Dólar estadounidense (USD) el miércoles, ya que el aumento de las preocupaciones políticas y fiscales en Japón sigue pesando sobre el sentimiento. Mientras tanto, un modesto rebote en el Dólar limita la caída del par. En el momento de escribir, el USD/JPY se cotiza alrededor de 158.15.
El Yen sigue bajo una presión de venta sostenida después de que la primera ministra Sanae Takaichi anunciara que disolverá la cámara baja el viernes y convocará elecciones generales anticipadas para el 8 de febrero. Su propuesta de suspender el impuesto del 8% sobre el consumo de alimentos durante dos años ha reavivado los temores sobre la ya pesada deuda pública de Japón, empujando los rendimientos de los bonos del gobierno japonés (JGB) al alza de manera pronunciada.
La reciente agitación en el mercado de bonos, junto con el giro gradual del Banco de Japón (BoJ) hacia la normalización de la política, está alimentando los temores de un posible desmantelamiento del carry trade del yen. Si bien el aumento de los rendimientos internos normalmente apoyaría la moneda japonesa, esta vez el movimiento refleja estrés fiscal, lo que hace que los inversores sean cautelosos con los activos japoneses.
La ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, dijo el martes que la posición fiscal de Japón sigue siendo estable, instando a la calma tras la fuerte venta masiva en los bonos del gobierno y advirtiendo a los inversores que no reaccionen de manera exagerada. Mientras tanto, las autoridades japonesas permanecen vigilantes ante movimientos excesivos y unilaterales en el Yen, manteniendo el riesgo de intervención firmemente sobre la mesa.
La atención ahora se centra en la decisión sobre la tasa de interés del Banco de Japón el viernes, donde los mercados esperan ampliamente que el banco central mantenga las tasas de interés sin cambios tras la subida de diciembre. Los inversores observarán de cerca la declaración y las perspectivas del BoJ en busca de señales sobre el momento del próximo aumento de tasas más adelante este año, especialmente a medida que la volatilidad del mercado de bonos y la incertidumbre política continúan aumentando.
En Estados Unidos, las disruptivas políticas comerciales del presidente Donald Trump y su creciente interferencia con la Reserva Federal (Fed) están sumando inquietud entre los inversores, manteniendo a los mercados cautelosos. Sin embargo, Trump suavizó su postura sobre Groenlandia, diciendo durante su discurso en el Foro Económico Mundial en Davos que no usaría la fuerza para adquirir el territorio, ayudando al Dólar estadounidense a estabilizarse tras haber estado bajo una nueva presión de venta a principios de esta semana.
De cara al futuro, los operadores esperan los retrasados datos de inflación del Gasto en Consumo Personal (PCE) y las cifras del Producto Interior Bruto (PIB) del tercer trimestre anualizadas que se publicarán el jueves.