
El USD/MXN ha caído en la apertura europea a un nuevo mínimo de 18 meses en 17.56, pero en las últimas horas ha girado al alza, elevándose a un máximo diario de 17.65. Al momento de escribir, el par cotiza sobre 17.62, ganando un 0.25% en el día.
El Índice del Dólar estadounidense (DXY) continúa su fuerte desplome este martes. El billete verde se ha desplomado a 98.26 desde 99.15 en lo que llevamos de día, alcanzando su nivel más bajo en dos semanas.
Las causas de la debilidad del Dólar giran en torno a los órdagos del presidente estadounidense Donald Trump, quien tras anunciar su deseo de anexionar Groenlandia a su territorio "por las buenas o por las malas" ha decidido castigar a ocho países europeos que han mostrado su apoyo a la isla dependiente de Dinamarca con aranceles del 10% a partir del 1 de febrero. A la espera de que la Unión Europea anuncie las medidas de represalia contra esta decisión, el Dólar se ha debilitado por los temores de una nueva guerra comercial.
En el frente de los datos, Estados Unidos ha publicado hoy el promedio de 4 semanas de la variación de empleo ADP. El dato ha mostrado que EE.UU. creó 8.000 empleos semanales de media durante las cuatro semanas que finalizaron el 27 de diciembre, mostrando una desaceleración frente a los 11.750 empleos previos.
En México, hoy se ha publicado el informe de actividad minerometalúrgica de noviembre, revelando una caída en la producción del 4.2% interanual y del 1.5% mensual, lo que ha pesado sobre el Peso mexicano en las últimas horas. Según el comunicado del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), descendió la producción de pellets de fierro, zinc, fluorita, cobre, plomo, yeso, Oro y Plata. Por el contrario, solo creció la de carbón no coquizable y el azufre.
México también ha publicado hoy su Indicador Oportuno de Consumo Privado (IOCP), que ha mostrado un aumento anual del 3.6% en noviembre y del 4.9% en diciembre. A nivel mensual, se anticipa un incremento del 0.1% para ambos meses.
El USD/MXN mantiene su postura bajista en todas las temporalidades. El actual rebote del par parece una corrección técnica, ya que el Índice de Fuerza Relativa (RSI) de 14 días estaba extremadamente sobrevendido en el gráfico diario desde el pasado 15 de enero.
Después de quebrar el soporte clave de 17.60, el par puede encontrar su próximo soporte en la zona psicológica de 17.00 y en 16.90, donde están los mínimos de finales de mayo de 2024.
Al alza, la primera resistencia está sobre 17.68, donde aparece la media móvil de 100 días en el gráfico de una hora. Por encima, la barrera a quebrar se sitúa alrededor de 18.04/18.05, zona de máximos de 2026 alcanzada a inicios de enero.
El Peso mexicano (MXN) es la moneda más comercializada entre sus pares latinoamericanas. Su valor está ampliamente determinado por el desempeño de la economía mexicana, la política del banco central del país, la cantidad de inversión extranjera en el país e incluso los niveles de remesas enviadas por los mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en los Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden afectar al MXN: por ejemplo, el proceso de nearshoring (o la decisión de algunas empresas de reubicar la capacidad de fabricación y las cadenas de suministro más cerca de sus países de origen) también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país se considera un centro de fabricación clave en el continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, ya que México es un exportador clave de la materia prima.
El objetivo principal del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables (en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%). Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tasas de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intentará controlarla subiendo las tasas de interés, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas, enfriando así la demanda y la economía en general. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN.
La publicación de datos macroeconómicos es clave para evaluar el estado de la economía y puede tener un impacto en la valuación del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana fuerte, basada en un alto crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza es buena para el MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que puede alentar al Banco de México (Banxico) a aumentar las tasas de interés, en particular si esta fortaleza se acompaña de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como moneda de mercado emergente, el Peso mexicano (MXN) tiende a subir durante períodos de riesgo, o cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por lo tanto, están ansiosos por participar en inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencia del mercado o incertidumbre económica, ya que los inversores tienden a vender activos de mayor riesgo y huir a los refugios seguros más estables.