
El dólar neozelandés enfrentó presión de venta el martes, cayendo un 0.58% frente al Dólar estadounidense a 0.5700 después de que el rally de la semana pasada llevó al par a sus niveles más altos desde finales de enero por encima de 0.5730. A pesar del retroceso, la perspectiva más amplia sigue siendo positiva, con la media móvil simple (SMA) de 100 días en 0.5825 aún en el foco.
De cara al futuro, los participantes del mercado se están preparando para la decisión de política del Banco de la Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ) durante la sesión asiática. La orientación del banco central probablemente dictará el próximo movimiento importante del par, con un tono de línea dura que podría reavivar el impulso al alza, mientras que una postura moderada podría extender el retroceso en curso.
Mientras tanto, los indicadores técnicos apuntan a una corrección natural en lugar de un cambio de tendencia. El Índice de Fuerza Relativa (RSI) cayó bruscamente a 56 pero permanece en territorio positivo, lo que sugiere que los compradores aún están en control. Mientras tanto, el histograma del indicador de Convergencia/Divergencia de Medias Móviles (MACD) presenta barras verdes ascendentes, indicando que el impulso alcista no se ha agotado por completo. Sin embargo, una ruptura por debajo de la SMA de 20 días podría inclinar la balanza a favor de los bajistas.
