
14 nov (Reuters) - El presidente de la Reserva Federal de Kansas City, Jeffrey Schmid, dijo el viernes que su preocupación por una inflación "demasiado alta" va mucho más allá de los efectos limitados de los aranceles.
Schmid fue uno de los dos disidentes en la decisión de la Fed de octubre de reducir la tasa de interés oficial en un cuarto de punto porcentual, al 3,75%-4%, y sus nuevas declaraciones indican que podría disentir de nuevo en la cita de diciembre si los responsables de política optan por recortar de nuevo los costos de endeudamiento a corto plazo.
El viernes reiteró que, en su opinión, el enfriamiento observado en el mercado laboral estadounidense se debe a cambios estructurales no susceptibles de ser apoyados por tasas más bajas, al tiempo que se mostró preocupado por la posibilidad de que los recortes puedan socavar el objetivo de inflación del 2% de la Fed.
"Este fue el razonamiento que me llevó a disentir del recorte de tasas en la última reunión y que sigue guiando mis pensamientos de cara a la reunión de diciembre", comentó Schmid en una conferencia sobre energía organizada conjuntamente por los bancos de la Fed de Dallas y Kansas City en Denver, al tiempo que indicó que su decisión se basará en los datos recopilados en las próximas semanas.
"Considero que la postura actual de la política monetaria es sólo modestamente restrictiva, que es más o menos donde creo que debería estar", señaló.
En las semanas transcurridas desde la decisión de octubre, otras autoridades monetarias han expresado preocupaciones similares sobre la inflación y la posibilidad de que una mayor relajación de la política permita acelerar las presiones sobre los precios, aunque la mayoría, como Schmid, afirman que no creen que los aranceles en sí sean el principal problema.
Sus crecientes preocupaciones, frente a las de otros colegas que consideran que el mercado laboral podría deteriorarse de forma brusca si no se rebajan las tasas, sugieren que la decisión de la reunión del 9 y 10 de diciembre será muy discutida en la mesa de formulación de políticas de la Fed.
"Aunque es probable que los aranceles contribuyan al alza de precios, mi preocupación va mucho más allá", dijo Schmid, señalando la incertidumbre sobre cuándo y cuánto repercutirán las empresas sus mayores costos a los consumidores.
La Fed tampoco tiene "margen para ser complaciente" en cuanto a las expectativas de inflación, afirmó.
"La historia nos demuestra que una inflación persistente puede cambiar la psicología en torno a la fijación de precios, y la inflación puede arraigarse", agregó. "Es poco probable que sigamos hablando de aterrizajes suaves en esa situación".
REUTERS CS JIC