Por Scott DiSavino
NUEVA YORK, 7 abr (Reuters) - El Brent bajó el martes ante la preocupación de que los elevados precios de la energía frenen el crecimiento económico mientras que el WTI cerró en su nivel más alto desde 2022 a la espera de que se cumpla el plazo fijado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que Irán abra el estrecho de Ormuz.
Los futuros del Brent LCOc1 cayeron 50 centavos, o un 0,5%, hasta situarse en 109,27 dólares el barril. El crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) CLc1 subió 54 centavos, o un 0,5%, hasta 112,95 dólares, muy por debajo de su máximo de la sesión, cuando subió más de 5 dólares por barril.
Normalmente el WTI cotiza con un descuento respecto al Brent, pero esta tendencia se ha invertido en un mercado en el que los barriles de entrega más temprana alcanzan un precio más alto. El contrato de referencia del WTI es para entrega en mayo, mientras que el del Brent es para junio.
El WTI cerró en su nivel más alto desde junio de 2022 por cuarto día consecutivo. En marzo, cuando el mes más cercano del Brent era para entrega en mayo, el referencial también cerró en su nivel más alto desde junio de 2022.
Las ganancias del crudo estadounidense se produjeron "a medida que el mercado se inclina cada vez más hacia un escenario de interrupción prolongada en lugar de una resolución a corto plazo", afirmaron los analistas de la consultora energética Gelber & Associates.
Por segundo día consecutivo, el contrato del mes más cercano del WTI terminó con una prima récord respecto al contrato del segundo mes CLc1-CLc2.
"Los diferenciales temporales han seguido ampliándose, lo que indica que la escasez es más aguda en el mercado al contado, ya que las refinerías compiten por los barriles disponibles de inmediato", señaló Gelber.
A medida que la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán reduce el suministro mundial, las refinerías europeas y asiáticas están pagando precios récord de cerca de 150 dólares por barril por algunos tipos de crudo, lo que supera con creces los precios de los futuros sobre papel.
Trump amenazó con que "toda una civilización morirá esta noche", ya que Irán no dio señales de aceptar su ultimátum de abrir el estrecho de Ormuz antes del martes por la noche. El estrecho gestiona alrededor del 20% de los flujos mundiales de petróleo y gas natural licuado.
Trump dio a Irán un plazo hasta las 20.00 hora local en Washington, 03.30 hora local en Teherán, para que ponga fin a su bloqueo del petróleo del Golfo o, de lo contrario, Estados Unidos destruirá todos los puentes y centrales eléctricas de Irán. Irán ha afirmado que tomará represalias contra los aliados de Estados Unidos en el Golfo.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, solicitó a Trump, que ampliara en dos semanas el plazo que había impuesto a Irán para que pusiera fin a su bloqueo del estrecho de Ormuz.
Irán está considerando favorablemente la solicitud de Pakistán de un alto el fuego de dos semanas, informó el martes a Reuters un alto funcionario iraní. Trump está al corriente de la propuesta de Pakistán y habrá una respuesta, dijo por su parte la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
A medida que se acercaba el plazo de Trump, los ataques contra Irán se intensificaron a lo largo del día, alcanzando puentes ferroviarios y de carretera, un aeropuerto y una planta petroquímica, y dejando sin servicio las líneas eléctricas, según los medios iraníes.
Se han registrado explosiones en la isla de Jark, donde se encuentra la terminal de exportación de petróleo de Irán, cuya destrucción o confiscación ha barajado abiertamente Trump.
Por su parte el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, afirmó que la guerra con Irán provocaría una cierta ralentización del crecimiento de la economía mundial y un aumento de la inflación, independientemente de la rapidez con la que terminara.