WASHINGTON, 7 abr (Reuters) - Los funcionarios de Aduanas podrían dejar de procesar a los viajeros internacionales en los principales aeropuertos de las ciudades que se hayan negado a cooperar con la política del gobierno de Donald Trump en materia de inmigración, dijo el martes el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin.
Esta medida podría paralizar de hecho el tráfico aéreo internacional y el comercio en los principales aeropuertos de los estados demócratas.
Mullin citó la continua negativa de los demócratas a llegar a un acuerdo para financiar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), incluida la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. Más de 30 jurisdicciones, entre ellas Los Ángeles, Baltimore, Boston y Chicago, son las llamadas "ciudades santuario".
"Es una opción", declaró Mullin a periodistas, añadiendo que aún no se había tomado ninguna decisión.
"No tiene ningún sentido que procesemos a los viajeros internacionales" en ciudades que no hacen cumplir las normas de inmigración, señaló.