Por Andrew MacAskill, John Irish y Muvija M
LONDRES/PARÍS, 2 abr (Reuters) - Unos 40 países están debatiendo medidas conjuntas para reabrir el estrecho de Ormuz, informó el jueves el Reino Unido, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que garantizar la seguridad de esa vía marítima es un problema que deben resolver otros países.
La ministra de Asuntos Exteriores británica, Yvette Cooper, dijo que la "imprudencia" de Irán al bloquear la vía marítima estaba "afectando a hogares y empresas en todos los rincones del mundo" mientras presidía la reunión virtual, en la que participaron Francia, Alemania, Canadá, los Emiratos Árabes Unidos y la India.
"Hemos visto cómo Irán secuestra una ruta marítima internacional para tomar como rehén a la economía mundial", dijo Cooper en sus comentarios iniciales retransmitidos a los medios de comunicación antes de la reunión a puerta cerrada.
Las conversaciones se dan después de que Trump señaló el miércoles por la noche que el estrecho podría abrirse "de forma natural" y que era responsabilidad de los países que dependen de la vía marítima garantizar su apertura.
Funcionarios europeos indicaron que la reunión inicial del jueves se centró en qué países estaban dispuestos a participar en la coalición propuesta y en las opciones diplomáticas y económicas disponibles para persuadir a Irán de que abra el estrecho.
Aunque la reunión concluyó sin acuerdos concretos, hubo consenso en que Irán no debería poder imponer tasas de tránsito a los buques que usen la vía marítima y que todas los países deberían poder usarla libremente, dijo uno de los funcionarios.
La siguiente fase de las conversaciones tendrá lugar cuando los planificadores militares se reúnan la próxima semana para debatir opciones que incluyen posibles trabajos de desminado y el despliegue de una fuerza de seguridad para la navegación comercial.
ENFOQUE EN LAS OPCIONES DIPLOMÁTICAS Y MILITARES
Irán ha cerrado de facto la vía marítima, por la que transita cerca de una quinta parte del consumo mundial de petróleo, en represalia por los ataques estadounidenses e israelíes que comenzaron a fines de febrero. Su reapertura se ha convertido en una prioridad para los gobiernos de todo el mundo ante el alza vertiginoso de los precios de la energía.
Los países europeos rechazaron inicialmente la exigencia de Trump de enviar sus fuerzas a la zona por temor a verse arrastrados al conflicto. No obstante, la preocupación por el impacto del aumento del costo de la energía en la economía mundial les ha llevado a intentar formar una coalición para ver cómo pueden defender sus propios intereses.
Los diplomáticos europeos afirmaron que la formación de la coalición se encuentra en una fase inicial, liderada por el Reino Unido y Francia. Las autoridades indicaron que las conversaciones del jueves se centrarán en qué países están dispuestos a participar antes de que los responsables de la planificación militar se reúnan la próxima semana.
El portavoz de las Fuerzas Armadas francesas, Guillaume Vernet, dijo en una rueda de prensa el jueves que el proceso se desarrollará en varias fases y no podrá llevarse a cabo hasta que las hostilidades se hayan calmado o terminado.