Por Ayose Naranjo
MATANZAS, Cuba, 31 mar (Reuters) - Un petrolero con bandera rusa que transporta unos 700.000 barriles de crudo ruso llegó a la bahía Matanzas en Cuba al amanecer del martes, según un testigo de Reuters y datos de seguimiento de buques, lo que supone el primer suministro significativo de petróleo desde que el Gobierno de Donald Trump cortó el suministro de combustible a la isla.
El buque Anatoly Kolodkin, sujeto a sanciones estadounidenses, entró en aguas territoriales cubanas a última hora del domingo, no muy lejos de la base de la Armada de Estados Unidos en la bahía de Guantánamo. Estados Unidos dijo que permitía al petrolero entregar combustible por razones humanitarias.
El petrolero Aframax entró en el mayor puerto de almacenamiento de combustible de Cuba bajo un cielo mayormente despejado y vientos ligeros al amanecer. Gran parte de la ciudad cercana —y la mayor parte de Cuba— se encontraba sin electricidad en ese momento.
"Esto es como una gota de agua en el desierto", dijo Marino Gálvez, de 66 años y residente en Matanzas, quien observaba las maniobras del buque en la bahía desde el paseo marítimo de la ciudad.
"Lo que nos están haciendo es muy injusto, y la gente no debería tener que pagar por las políticas de ningún gobierno".
Cuba no ha recibido ningún petrolero en tres meses, según el presidente Miguel Díaz-Canel, una situación que ha agravado una crisis energética que ha provocado repetidos apagones en todo el país de 10 millones de habitantes y ha paralizado a los hospitales, el transporte público y la producción agrícola.
El combustible, una vez descargado y refinado, debería dar un respiro al Gobierno comunista de Cuba en medio de la creciente presión de la Administración del presidente Donald Trump, que ha prometido cambios en Cuba.
Pasarán varios días antes de que el cargamento de crudo pueda procesarse y transformarse en combustibles.
El buque transporta crudo Urales ruso, medio ácido, que se adapta bien a las antiguas refinerías cubanas.
Estados Unidos cortó las exportaciones de petróleo venezolano a Cuba tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro el 3 de enero. Posteriormente, Trump amenazó con imponer aranceles punitivos a cualquier otro país que enviara crudo a Cuba.
México, uno de los mayores proveedores de Cuba, junto con Venezuela, suspendió entonces sus envíos.
Cuando se le preguntó el lunes si seguirían más envíos rusos, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo: "En la situación desesperada en la que se encuentran ahora los cubanos, esto, por supuesto, no puede dejarnos indiferentes, por lo que seguiremos trabajando en ello".
La Administración Trump dijo el lunes que revisaría los futuros envíos de petróleo a Cuba "caso por caso".