Por Alexander Cornwell, Trevor Hunnicutt y Asif Shahzad
TEL AVIV/WASHINGTON/ISLAMABAD, 30 mar (Reuters) - El presidente Donald Trump advirtió el lunes que Estados Unidos destruiría las centrales energéticas y los pozos petroleros de Irán si no abre el estrecho de Ormuz, después de que Teherán calificara las propuestas de paz estadounidenses de "poco realistas" y lanzara oleadas de misiles contra Israel.
El ejército israelí informó de que el lunes se habían interceptado dos drones procedentes de Yemen, dos días después de que los hutíes, alineados con Irán, lanzaron misiles contra Israel por primera vez desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que se ha extendido por toda la región.
La milicia libanesa Hezbolá también lanzó cohetes contra Israel el lunes.
El ejército israelí dijo que había llevado a cabo ataques con misiles contra lo que denominó infraestructura militar en Teherán, así como contra la Hezbolá en Beirut, lo que dejó una nube de humo negro sobre la capital libanesa.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó el lunes otra advertencia a Irán para que abra el estrecho de Ormuz, una vía marítima por la que transita una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado, o se arriesgue a sufrir ataques estadounidenses contra su infraestructura energética.
Miles de soldados de la 82.ª División Aerotransportada, una unidad de élite del Ejército, han comenzado a llegar a Oriente Medio, informaron el lunes dos funcionarios estadounidenses a Reuters, como parte de un refuerzo que ampliaría las opciones de Trump para incluir el despliegue de fuerzas dentro del territorio iraní.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo más tarde que Trump quería alcanzar un acuerdo con Teherán antes de la fecha límite del 6 de abril que fijó la semana pasada, tras ampliar un plazo anterior que había establecido para que Irán abriera el estrecho de Ormuz.
Leavitt sostuvo que las conversaciones con Irán avanzaban, y añadió que lo que Teherán dice públicamente difiere de lo que comunica a los funcionarios estadounidenses en privado.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, dijo que Teherán había recibido mensajes a través de intermediarios que indicaban la disposición de Washington a negociar, después de una reunión celebrada el domingo en Islamabad entre los ministros de Asuntos Exteriores de Pakistán, Egipto, Arabia Saudí y Turquía para debatir los esfuerzos de mediación.
Pero Baghaei, criticó las propuestas de Estados Unidos, dijo en una rueda de prensa el lunes: "Nuestra postura es clara. Estamos sufriendo una agresión militar. Por lo tanto, todos nuestros esfuerzos y fuerzas se centran en defendernos".
Mientras tanto, un funcionario de seguridad pakistaní dijo que, en este momento, parecía poco probable que se celebraran conversaciones directas entre EE. UU. e Irán esta semana. "Estamos haciendo todo lo posible para que se den lo antes posible", añadió el funcionario.
Baghaei también señaló que el Parlamento iraní estaba estudiando una posible salida del Tratado de No Proliferación Nuclear, que reconoce el derecho a desarrollar, investigar, producir y usar energía nuclear siempre que no se persiga la obtención de armas nucleares.
Trump ha citado la prevención de que Irán obtenga armas nucleares como una de las razones para atacar a Irán el 28 de febrero. Teherán niega que esté buscando un arsenal nuclear.
El presidente dijo el domingo que Estados Unidos e Irán se habían reunido "directa e indirectamente" y que los nuevos líderes iraníes —tras el asesinato del líder supremo de Irán el 28 de febrero— se habían mostrado "muy razonables".
En una publicación en las redes sociales el lunes, Trump escribió: "Se han logrado grandes avances, pero, si por cualquier motivo no se alcanza pronto un acuerdo, lo cual probablemente sucederá, y si el estrecho de Ormuz no se "abre al tráfico" de inmediato, concluiremos nuestra encantadora "estancia" en Irán volando por los aires y arrasando por completo todas sus centrales eléctricas, pozos de petróleo y la isla de Jarg".
TEMOR A UNA ESCALADA
La guerra, que dura ya un mes, se ha extendido por toda la región, causando miles de muertos, provocando la mayor interrupción jamás vista en el suministro energético y afectando a la economía mundial.
Irán ha disparado contra los Estados árabes del Golfo durante el conflicto y se ha reavivado la guerra entre Israel y Hezbolá en el Líbano, donde un miembro de las fuerzas de paz de la ONU procedente de Indonesia murió el domingo al explotar un proyectil en una de sus posiciones en el sur del Líbano. Otro miembro de las fuerzas de paz resultó gravemente herido.
Los ataques de los hutíes contra Israel aumentaron la posibilidad de que puedan atacar y bloquear una segunda ruta marítima importante, el estrecho de Mandeb.
El mercado petrolero ha descartado prácticamente la posibilidad de un fin negociado de la guerra y "se está preparando para una fuerte escalada de las hostilidades militares", dijo Vandana Hari, de la consultora especializada en el mercado petrolero Vanda Insights.
El Financial Times informó el domingo de que Trump dijo que EEUU podría tomar la isla de Jarg, desde donde Irán exporta gran parte de su petróleo, pero también que podría haber un alto el fuego rápidamente. Tomar el control de Jarg requeriría tropas terrestres.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos está enviando miles de soldados a Oriente Medio, lo que da a Trump la opción de lanzar una ofensiva terrestre, pero él no ha aprobado ninguno de esos planes, según múltiples medios de comunicación.