CIUDAD DE MÉXICO, 26 mar (Reuters) - El vertido de un buque todavía sin identificar y emanaciones naturales de petróleo del fondo marino en dos áreas diferentes son la causa de la contaminación en el Golfo de México que se ha extendido a por una amplia franja de playas mexicanas en las últimas semanas, informaron el jueves autoridades, que descartaron un daño ambiental severo por el suceso.
Los primeros signos del derrame fueron detectados a principios de mes en el estado Veracruz y posteriormente en el vecino Tabasco y han coincidido en el tiempo con una filtración de aguas aceitosas de la refinería Olmeca de la estatal mexicana Pemex en Dos Bocas, cuya relación con el vertido ha sido descartada por las autoridades.
El secretario de Marina, Raymundo Morales, dijo que Pemex detectó desde inicios de marzo una enorme mancha de combustible en el fondeadero del puerto de Coatzacoalcos, en Veracruz, pero no se ha podido identificar al buque que lo realizó de los 13 que estaban en la zona cuando se hizo el vaciado.
"No tuvimos la evidencia visual de cuándo lo hizo", dijo Morales en conferencia de prensa. "Tenemos que inspeccionar los buques, revisar sus bitácoras y encontrar cuál es el buque que lo hizo", añadió.
Según Morales, cuatro de los barcos todavía navegan en aguas mexicanas y están siendo inspeccionados por la Marina, mientras que los restantes nueve surcan aguas internacionales, por lo que se ha pedido cooperación internacional para inspeccionarlos.
Sin embargo, el funcionario atribuyó la mayor contaminación a las emanaciones, conocidas localmente como "chapopoteras". Una de ellas a cinco millas (menos de 10 kilómetros) del puerto de Coatzacoalcos y la otra, la mayor, en la zona de Cantarell, un yacimiento de crudo en aguas someras frente al estado Campeche a cargo de Pemex que llegó a ser el segundo más importante del mundo.
"Estas chapopoteras tienen una emanación permanente, natural, sin embargo, ha habido y se ha detectado un mayor flujo de contaminante en el último mes", afirmó. "La fuente que sigue activa y que creemos que es la que más contaminante (...) es la correspondiente a las chapopoteras naturales que se encuentran en la zona de Cantarell", añadió.
Informó también que Pemex está realizando revisiones submarinas para descartar cualquier falla estructural de sus plataformas petroleras en la zona, pero la situación está bajo control, estimó.
Junto a Morales, la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, aseguró que el daño ambiental causado por el derrame no es "severo". Hasta ahora se han contabilizado tres tortugas marinas y tres aves afectadas por el crudo.
Sin embargo, ambientalistas denuncian daños mayores.
La Red Corredor Arrecifal del Golfo de México, que agrupa a asociaciones de pescadores, indígenas y ambientalistas, alertó recientemente que la contaminación se ha extendido hasta 680 kilómetros de litoral. Por su parte, la organización Greenpeace denunció a inicios de la semana que la mancha de hidrocarburos seguía extendiéndose "con impactos severos en los ecosistemas y comunidades habitantes de las diversas zonas afectadas".
"Lo que está pasando no es un accidente aislado, sino el resultado de un modelo que prioriza la extracción de petróleo por encima del cuidado del medio ambiente y el bienestar de las comunidades pesqueras", dijo la organización en su cuenta de X el miércoles.