Por Siddharth Cavale
NUEVA YORK, 18 mar (Reuters) - El petróleo se disparó más de un 4% el miércoles después de que la Guardia Revolucionaria de Irán amenazó a varias instalaciones energéticas en Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Qatar en represalia por un ataque contra el yacimiento de gas de Pars, elevando el riesgo de nuevas interrupciones de suministro.
Sin indicios de que el conflicto con Irán vaya a remitir, los precios de referencia de los futuros del Brent se han situado sobre los 100 dólares por barril durante las últimas cuatro sesiones.
Los futuros del Brent LCOc1 subieron 4 dólares, o un 3,8%, a 107,38 dólares por barril, tras haber alcanzado un máximo de 109,95 dólares más temprano en la sesión.
El crudo West Texas Intermediate de Estados Unidos CLc1 avanzó 11 centavos, o un 0,1%, a 96,32 dólares, cediendo la mayor parte de sus ganancias tras alcanzar un máximo de sesión de 99,41 dólares.
El enorme yacimiento de gas de Pars, en Irán, fue atacado el miércoles, una importante escalada que llevó a Teherán a advertir a sus vecinos que sus instalaciones energéticas serían objetivo de ataques "en las próximas horas".
Tras esa advertencia, la petrolera estatal de Qatar, QatarEnergy, declaró que la ciudad industrial de Ras Laffan sufrió "daños considerables" tras ser objeto de ataques con misiles.
Los ataques al yacimiento South Pars impulsaron "los precios del petróleo y el gas, y cualquier nueva escalada de ataques contra la infraestructura energética seguiría elevando los precios", dijo el analista de SEB Ole Hvalbye.
La guerra ha paralizado los envíos a través de la principal vía marítima del mundo, el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado (GNL).
Se estima que los recortes totales en la producción de petróleo en Oriente Medio oscilan entre 7 y 10 millones de bpd, lo que representa entre el 7% y el 10% de la demanda mundial.
En Irak, la compañía petrolera North Oil Company anunció que las exportaciones de crudo desde los yacimientos de Kirkuk hasta el puerto turco de Ceyhan se han reanudado a través de oleoductos, luego de que Bagdad y el Gobierno Regional del Kurdistán acordaran reiniciar los flujos el martes.