Por David Lawder
PARÍS, 15 mar (Reuters) - Altos responsables económicos de Estados Unidos y China iniciaron el domingo en París una nueva ronda de conversaciones para limar asperezas en su tregua comercial y allanar el camino para el viaje del presidente estadounidense, Donald Trump, a Pekín, donde se reunirá con su par chino, Xi Jinping, a fines de marzo.
Se espera que las conversaciones, dirigidas por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, se centren en los aranceles de Washington, el flujo de minerales de tierras raras e imanes producidos en China, los controles de exportación de alta tecnología de Estados Unidos y las compras chinas de productos agrícolas estadounidenses.
Ambas partes iniciaron las conversaciones el domingo por la mañana en la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en París, y se espera que continúen el lunes, según informó un funcionario del Tesoro. China no es miembro de este club de 38 democracias, en su mayoría ricas, y se considera a sí misma un país en desarrollo.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, que participa en las conversaciones, declaró antes de partir hacia París que su equipo quiere garantizar la estabilidad en la relación entre ambos países.
"Queremos asegurarnos de que seguimos obteniendo las tierras raras que necesitamos para nuestra base industrial, de que siguen comprándonos lo que deberían comprarnos y de que los líderes tengan la oportunidad de reunirse y garantizar que la relación va por el camino que queremos", declaró Greer el viernes en la CNBC.
Las conversaciones entre Bessent, He, Greer y el negociador comercial chino, Li Chenggang, siguen a una serie de reuniones celebradas el año pasado en ciudades europeas para aliviar las tensiones comerciales que amenazaban con un colapso casi total del comercio entre las dos mayores economías del mundo.
Los analistas comerciales de ambos países afirmaron que, con poco tiempo para prepararse y la atención de Washington centrada en la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, las perspectivas de un avance comercial significativo son limitadas, tanto en París como en la cumbre de Pekín.
"Creo que ambas partes tienen como objetivo mínimo celebrar una reunión, lo que en cierto modo mantiene la cohesión y evita una ruptura y una nueva escalada de tensiones", afirmó Scott Kennedy, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington.
Trump podría querer salir de Pekín con compromisos importantes por parte de China para encargar nuevos aviones Boeing BA.N y comprar más gas natural licuado y soja estadounidenses, pero para conseguirlo quizá tenga que ofrecer alguna concesión en materia de controles de exportación de Estados Unidos, añadió Kennedy.
Trump y Xi podrían reunirse potencialmente otras tres veces este año, incluyendo la cumbre de la APEC que se celebrará en China en noviembre y la cumbre del G20 que se celebrará en Estados Unidos en diciembre, que podrían dar lugar a avances más tangibles.