
Por Max Hunder
KIEV, 3 feb (Reuters) - Rusia bombardeó el martes instalaciones energéticas ucranianas con cientos de drones y decenas de misiles, dejando sin calefacción a cientos de miles de familias en temperaturas bajo cero un día antes de las nuevas conversaciones de paz, según informaron dirigentes ucranianos.
La capital, Kiev, y la segunda ciudad más grande de Ucrania, Járkov, fueron objeto de ataques aéreos durante la noche que, según el ministro de Energía de Ucrania, se extendieron por ocho regiones y se produjeron tras una breve moratoria de los ataques a instalaciones energéticas.
Rusia lanzó 450 drones y más de 70 misiles, y al menos nueve personas resultaron heridas en los ataques que alcanzaron bloques de apartamentos e infraestructuras energéticas, según informaron fuentes oficiales ucranianas. El suministro eléctrico y la calefacción quedaron interrumpidos en muchas zonas, con temperaturas en torno a los -20°C o inferiores.
"Aprovechar los días más fríos del invierno para aterrorizar a la población es más importante para Rusia que recurrir a la diplomacia", escribió el presidente ucraniano Volodímir Zelenski en Telegram, acusando a Moscú de optar por "el terror y la escalada".
Se refería a las conversaciones entre representantes rusos, ucranianos y estadounidenses previstas para el miércoles y el jueves en Abu Dabi, en un intento de Washington por poner fin a casi cuatro años de guerra desde que Rusia invadió Ucrania en febrero de 2022.
La primera ronda de conversaciones trilaterales a finales de enero no dio lugar a ningún avance en la cuestión vital del territorio, ya que Moscú exigió a Kiev que cediera más tierras en el este de Ucrania, a lo que esta se niega.
Zelenski ha afirmado que Ucrania, que lucha por detener el avance ruso en el campo de batalla, está dispuesta a entablar conversaciones "sustantivas". Moscú y Kiev se culpan mutuamente por el fracaso a la hora de alcanzar un acuerdo de paz.
TEMPERATURAS BAJO CERO
Kiev está sometida a la presión de Estados Unidos para que acepte un acuerdo de paz, mientras que los ataques de Rusia al sistema energético de Ucrania parecen tener como objetivo congelarlo para que se rinda durante uno de los inviernos más fríos de los últimos años.
Rusia y Ucrania afirmaron la semana pasada que habían detenido los ataques contra las infraestructuras energéticas de la otra parte, pero no se pusieron de acuerdo sobre el plazo de la moratoria y, durante la noche, hubo de nuevo ataques generalizados contra las instalaciones energéticas ucranianas.
Entre las infraestructuras que fueron atacadas durante la noche se encontraban las instalaciones para calentar agua para su distribución a los hogares ucranianos.
"Cientos de miles de familias, incluidos niños, se quedaron deliberadamente sin calefacción durante las condiciones invernales más duras, con temperaturas que bajaron hasta los −25°C", escribió el ministro de Energía, Denys Shmyhal, en la red social X.
En Kiev, los reporteros de Reuters escucharon una serie de fuertes explosiones después de medianoche.
Las autoridades locales afirmaron que 1.170 bloques de apartamentos de la capital se habían quedado sin calefacción a causa del ataque.
Los ataques causaron daños en cinco distritos, alcanzando tres bloques de apartamentos y un edificio que alberga una guardería, según informó Tymur Tkachenko, jefe del gobierno militar de la ciudad, a través de la aplicación de mensajería Telegram.
Las llamas consumieron un apartamento en los pisos superiores de un bloque de Kiev, según vídeos publicados en redes sociales. La alerta de ataque aéreo estuvo en vigor durante más de cinco horas.
En la ciudad nororiental de Járkov, su alcalde, Ihor Terejov, afirmó que los ataques tenían como objetivo la infraestructura energética, dejando más de 800 edificios sin calefacción, ya que fue necesario drenar el agua de los sistemas de radiadores para evitar que se congelaran con el frío intenso.
"El objetivo es obvio: causar la máxima destrucción y dejar a la ciudad sin calefacción en pleno frío", escribió Terejov en Telegram.
El vice primer ministro Oleksi Kuleba dijo que 110.000 propiedades en Járkov se quedaron sin calefacción tras el ataque.
La cadena pública Suspilne también dijo que los ataques rusos habían dejado sin electricidad a dos localidades de la región de Járkov, Izium y Balakliia, y habían alcanzado dos edificios de apartamentos en la ciudad norteña de Sumy.