
Actualiza con cotizaciones cerca del cierre, agrega detalles; cambia redacción y autor, agrega procedencia
Por Scott DiSavino
NUEVA YORK, 3 feb (Reuters) - El petróleo cayó a mínimos de cuatro semanas el lunes, mientras el mercado reaccionaba a las decisiones sobre la imposición de aranceles a Canadá, México y China prevista por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para el martes.
La preocupación por las importaciones de dos de los principales proveedores de crudo de Estados Unidos impulsó los precios en más de un dólar por barril a principios de la sesión antes de que Trump pausara los nuevos aranceles a México durante un mes, ya que su vecino del sur acordó reforzar su frontera norte para frenar el flujo de drogas ilegales.
Hacia las 1843 GMT, los futuros del Brent LCOc1 perdían 10 centavos, o un 0,11%, a 75,57 dólares el barril, mientras que el crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) CLc1 cotizaban estables en 72,53 dólares.
Los aranceles generalizados de Trump sobre productos de México, Canadá y China iniciaron una guerra comercial que podría afectar al crecimiento mundial y reavivar la inflación.
Los aranceles, que entrarán en vigor el 4 de febrero, incluyen un gravamen del 25% sobre la mayoría de los bienes de México y Canadá, con un arancel del 10% sobre las importaciones de energía de Canadá y un arancel del 10% sobre las importaciones chinas.
Los analistas de Goldman Sachs esperan que los aranceles tengan un impacto limitado a corto plazo en los precios mundiales del petróleo y el gas.
Canadá y México son las principales fuentes de importación de crudo de Estados Unidos, y juntos representan alrededor de una cuarta parte del petróleo que las refinerías estadounidenses transforman en combustibles como la gasolina y el gasóleo de calefacción, según el Departamento de Energía estadounidense.
Los aranceles elevarán los costos de los crudos más pesados que las refinerías estadounidenses necesitan para una producción óptima, según fuentes del sector.
En tanto, la OPEP+ acordó el lunes mantener sus planes de aumentar gradualmente la producción a partir de abril y retiró a la Administración de Información de Energía de Estados Unidos de las fuentes utilizadas para supervisar su producción y el cumplimiento de los pactos de suministro.